Alrededor de 40 brigadistas de auxilio permanecen acuartelados y en alerta máxima para responder ante cualquier eventualidad provocada por el paso de un fenómeno meteorológico en la zona urbana y rural.
La estrategia preventiva integra a cerca de 400 trabajadores de diversas dependencias de la administración municipal, quienes están preparados para activarse en labores de rescate y asistencia a la población afectada.
El director de Protección Civil municipal, Norberto Mondragón Palomares, precisó que la corporación dispone de maquinaria pesada para liberar vialidades y atender desgajamientos o contingencias de mayor escala de forma inmediata.
Unidades móviles realizan patrullajes de supervisión en los asentamientos con mayor vulnerabilidad, mientras que equipos tecnológicos como aeronaves no tripuladas sobrevuelan los cauces para monitorear el comportamiento de las corrientes pluviales.
Maquinaria especializada y herramientas de desazolve continúan posicionadas en puntos estratégicos para intervenir en cuanto se detecte riesgo de taponamiento en los drenajes principales.







