Ciento doce elementos de Protección Ciudadana y Bomberos de Nayarit permanecían desplegados este lunes por el paso del fenómeno Simón. La mayoría regresará a sus bases. El pronóstico ya no coloca al estado en la ruta del meteoro, y en la zona norte se quedarán entre 30 y 40.
Héctor Pedro Núñez Bueno, director de la corporación, describió a Simón como un fenómeno «muy cambiante, muy errático». Primero se proyectaba que golpeara Colima y Jalisco y después Nayarit. Ahora avanza hacia Sinaloa con menor categoría y menos nubosidad. Por eso se reducirá la fuerza de tarea en el sur: la base de Jala, Bahía de Banderas y Compostela.
Eso no significa bajar la guardia. «Los fenómenos no tienen palabra de honor», recordó el funcionario. La atención se concentra en Tecuala y en las comunidades pegadas a las marismas y a las zonas bajas, donde la nubosidad que arrastra el sistema todavía podría dejar lluvias.
Hasta ahora el estado está en calma. Según Núñez Bueno, ni la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ni el Servicio Meteorológico Nacional reportan precipitaciones en algún municipio, y el cielo amaneció soleado. Tampoco se presentó el oleaje elevado que se había pronosticado. En la costa solo hay marea alta, la ordinaria, que sube y baja en cuestión de horas sin relación con el fenómeno.







