Ya muchas otras veces he mencionado a los médicos como ejemplo de lo que los profesores deberían de hacer. Por una parte, basar su práctica en evidencia, y por otra, exigirle a su propia institución mejores condiciones laborales y de servicio a los usuarios. Es inconcebible que un profesor sea elogiado por señalar faltas y fallos por parte de la institución a la que pertenece. Cuando esto ocurre, al profesor se le califica de incómodo y de carecer de vocación. Sus propios colegas le restriegan en la cara que ellos han trabajado en peores condiciones.
Quién mejor que el propio trabajador para dar cuenta de lo que no funciona bien y de los recursos que faltan para que las personas puedan recibir una atención de calidad. Me gustaría, como trabajador del Estado, que también los médicos del ISSSTE hicieran lo mismo. Lastimosamente no lo hacen. Gobierno presume tener cobertura ISSSTE a lo largo del territorio, pero una veterinaria de pueblo está más equipada que una de estas clínicas fuera de la capital.
Si uno busca «IMSS insumos» y luego «ISSSTE insumos» en algún portal de noticias, lo que se encuentra son narrativas diferentes que reflejan el carácter de sus trabajadores. Testifico valentía entre los del IMSS, que salen a las calles a exigir mejores condiciones para todos sin importar la crítica. Mientras que por parte del ISSSTE, éstos deciden mejor callar y maquillar resultados. ¡Cobardes!
Hablo de mi clínica, ubicada en la cabecera de Santiago Ixcuintla. ¿Cómo es posible que siendo tantos los trabajadores adscritos a instituciones del Estado con domicilio en este infierno costero, no tengamos turnos completos de doctores disponibles para que puedan atendernos? Me ha tocado entrar a la clínica y no encontrar doctor en uno de sus turnos porque salió de vacaciones. ¿Deberían tener menos vacaciones? Para nada. Mi enemigo no es el trabajador. El enemigo es el Estado que se dice humanista y no le preocupa esta clase de situaciones. Yo, siendo docente, para salir del salón de clases a la cita tuve que hacer uso de uno de mis Días Económicos o pagar a quien me cubriera. Porque cancelar clases está penado por padres de familia, autoridad educativa, derechos humanos y Dios. ¿Pero dejar sin servicio médico puede suceder sin un mínimo de pena ni vergüenza?.







