7.7 C
Tepic
martes, enero 13, 2026
InicioNayaritDan respiro en 2025 lluvias históricas

Dan respiro en 2025 lluvias históricas

Fecha:

spot_imgspot_img

Cuando las nubes finalmente se disiparon el último día de diciembre, los pluviómetros de Nayarit contaban una historia que no se había leído en una década y media: el cielo había entregado mil 477.9 milímetros de agua a la tierra. Eln 2025 la sed del estado se ahogó bajo un caudal histórico, marcando el registro más alto desde aquel lejano 2010, cuando la naturaleza vertió mil 649.8 milímetros sobre la geografía nayarita.

La cifra, confirmada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), es la crónica de una resurrección hídrica. Mientras gran parte del norte de México cerraba el año mirando al cielo con desesperación, Nayarit lograba lo impensable: borrar por completo el color rojo de los mapas de calor. Al corte del 31 de diciembre, la entidad se declaró oficialmente libre de sequía, un estatus de privilegio absoluto en un país donde el estrés hídrico se ha convertido en la norma.

El contraste geográfico es hiriente. A solo unos cientos de kilómetros al norte, Sinaloa despedía el año con casi  44 por ciento de su territorio asfixiado por la sequía, y Coahuila agonizaba con más de 70 por ciento de su superficie bajo condiciones de escasez severa a excepcional. Nayarit, en cambio, se convirtió en un oasis accidental, beneficiado por una “tormenta perfecta” climática: un junio que rompió récords de precipitación en once años y un cierre de año atípico donde los frentes fríos de diciembre inyectaron la humedad final necesaria para saturar los suelos y llenar los embalses.

La abundancia fue tal que las grandes presas del sistema hidroeléctrico, como La Yesca y Aguamilpa, cerraron el ciclo con niveles superiores al 90 por ciento, garantizando energía y riego para los ciclos agrícolas venideros. Sin embargo, esta generosidad atmosférica no llegó sin costos; el agua que salvó los mantos freáticos también anegó miles de hectáreas de cultivos en la costa, recordándonos que en el trópico, la línea entre la bendición y el exceso es tan delgada como una gota de lluvia.

Así, 2025 pasa a los libros como el año del gran reajuste hídrico para Nayarit. Un periodo de 365 días donde la lluvia no dio tregua, limpiando una década de déficits acumulados y dejando al estado verde, húmedo y listo para enfrentar el 2026 con la reserva de vida llena, mientras sus vecinos del norte siguen esperando el milagro que aquí, por fin, ocurrió.

Más artículos