Exhibió la radio tradicional este viernes su capacidad de cohesión al lograr lo que las redes digitales no pudieron: reunir a dos amigas separadas por más de tres décadas. El reencuentro se produjo durante la transmisión en vivo del programa Doña Lencha en La Mejor 99.3 FM, cuando una de las involucradas sintonizó la señal desde Puerto Vallarta y detonó una búsqueda inmediata.
Escuchaba Victoria, residente de Ixtlán del Río, la producción a cargo de Esaú Ortega cuando identificó la oportunidad de localizar a Carmen Bustamante, su amiga de juventud radicada en Tecate, Baja California. La producción del morning show actuó con rapidez para ubicar a la contraparte y establecer un puente de comunicación al aire, rompiendo un silencio de 30 años provocado por la distancia.
Capturó el enlace en vivo el momento exacto del reconocimiento mutuo. Carmen confirmó su identidad y reveló, visiblemente emocionada, que ella también había intentado localizar a Victoria a través de Facebook e Instagram sin éxito. Ambas describieron su vínculo como una hermandad forjada en su juventud antes de que sus caminos se bifurcaran hacia el norte.
Facilitó el conductor Esaú Ortega el intercambio de números privados fuera del aire para garantizar la continuidad de la relación. El episodio subraya cómo, pese a la ubicuidad de la tecnología móvil, los medios de radiodifusión mantienen una penetración y confianza únicas en las audiencias regionales para conectar historias humanas.
Concluyó la historia con la promesa de mantener el contacto recuperado, reforzando la lealtad de la audiencia hacia formatos que privilegian la interacción directa. Este caso ejemplifica el rol social que aún juegan los medios tradicionales en la vida cotidiana de las comunidades dispersas por la migración interna.



