El flujo de divisas por concepto de remesas hacia el estado de Nayarit cerró el ejercicio 2025 con una contracción significativa, alineándose con una tendencia de desaceleración observada en todo el territorio mexicano. De acuerdo con los indicadores definitivos publicados por el Banco de México (Banxico), la entidad captó un total de 789.7 millones de dólares durante los doce meses del año. Esta cifra representa una disminución del 7.9 por ciento en comparación con los 857.7 millones de dólares registrados durante el 2024, lo que supone un reto para el consumo interno en las regiones del estado con mayor dependencia de estos recursos.
A nivel nacional, el fenómeno de retracción fue igualmente evidente, aunque con matices distintos en su magnitud. México recibió una suma total de 61 mil 791.4 millones de dólares por transferencias de connacionales en el extranjero, lo que implica una caída del 4.6 por ciento frente al récord histórico de 64 mil 746.4 millones de dólares establecido en 2024. Los analistas del banco central atribuyen este comportamiento a una combinación de factores macroeconómicos, entre los que destacan la estabilización del mercado laboral en Estados Unidos y las fluctuaciones en el tipo de cambio que alteraron el poder adquisitivo del envío en términos reales.
En el contexto de la participación federal, la aportación de Nayarit al total de las remesas nacionales se mantuvo en niveles moderados, representando apenas el 1.3 por ciento del ingreso global al país. Pese a ser una entidad con una tradición migratoria consolidada, el volumen de dólares captados por los hogares nayaritas sufrió una erosión más pronunciada que el promedio nacional. Este diferencial del 7.9 por ciento de caída local frente al 4.6 por ciento nacional sugiere una dinámica de retorno o una disminución en la frecuencia de los envíos específicamente dirigidos a las comunidades rurales y suburbanas de la entidad.
La metodología de Banxico revela que la mayoría de estas transferencias se realizaron mediante depósitos electrónicos, consolidando la digitalización de la banca como el principal vehículo de estos capitales.
El descenso en las cifras totales impacta de manera directa en el ingreso disponible de las familias, especialmente en municipios con altos índices de marginación donde las remesas actúan como un pilar de subsistencia. La contracción del flujo de dólares obliga a una revisión de las expectativas de crecimiento económico local, dado que estos recursos suelen destinarse de forma prioritaria al consumo de bienes básicos y a la industria de la construcción habitacional.
Finalmente, el reporte del sistema de información económica subraya que el ciclo 2025 rompió con una racha de incrementos consecutivos que se extendió por casi una década. Las autoridades financieras mantienen una vigilancia estrecha sobre los reportes del primer trimestre de 2026 para determinar si esta caída es un ajuste transitorio del mercado o el inicio de un ciclo de estabilización a la baja. Por ahora, Nayarit enfrenta el inicio de año con una menor liquidez proveniente del exterior, lo que incrementa la relevancia de las políticas locales de fomento al empleo y la inversión propia.



