Cada 14 de febrero las calles se pintan de rojo, los aparadores se llenan de corazones y el aroma de las flores invade la ciudad. En el Día de San Valentín, conocido en México como el Día del Amor y la Amistad, las parejas intercambian regalos, pero también amigos y familiares celebran los lazos que los unen.
La tradición tiene raíces en la antigua Roma, donde el sacerdote Valentín desafió al emperador Claudio II al casar en secreto a jóvenes enamorados. Desde entonces, la fecha evolucionó hasta convertirse en una celebración global del afecto, que va más allá de lo comercial y resalta la importancia del cariño entre las personas.
En Tepic, los floristas se preparan para conquistar a los enamorados con el lenguaje universal de una flor.
Sobre la calle Veracruz, entre Bravo y Victoria, se encuentra la florería Bodega de Flores Naturales donde María López Zaragoza acomoda cuidadosamente rosas, girasoles y tulipanes. Desde los 13 años se dedica a la venta de flores; hoy suma 38 años en el oficio que le ha dado todo.
Para esta temporada, ofrece arreglos florales que van desde los 200 pesos hasta los 3 mil pesos, estos últimos conocidos como buchones, caracterizados por su abundancia y tamaño.
Comentó que la rosa roja es la que más se vende: “porque es el símbolo universal del amor profundo, la pasión intensa y el romance”, explicó López Zaragoza. Después le siguen los girasoles, tulipanes, lilis y gerberas que también son muy solicitados por la ciudadanía.
Sin embargo, la comerciante reconoce que la tradición ha cambiado con el paso del tiempo: “Yo tengo aquí 38 años vendiendo flores. Empecé ayudándole a mi madre y hace años se vendía mucho en estas fechas; ahora ya no es igual, pero sí queda uno que otro enamorado”.
Aunque los regalos tecnológicos y las nuevas formas de celebrar han ganado terreno, las flores continúan siendo un símbolo clásico del amor. Para muchos, una rosa roja sigue representando un gesto sencillo pero poderoso.
En medio del bullicio comercial que caracteriza al 14 de febrero, los floristas de Tepic mantienen viva una tradición que resiste al paso del tiempo: la de expresar sentimientos con un ramo en la mano.
Al final, más allá de chocolates y peluches, el Día del Amor y la Amistad sigue siendo una oportunidad para recordar que el afecto, cuando es sincero, nunca pasa de moda.



