Las cifras de atención en el Instituto para la Mujer Nayarita (INMUNAY) reflejan una creciente cultura de la denuncia en la entidad. La titular de la dependencia, Margarita Morán, informó que diariamente procesan un promedio de 20 solicitudes de auxilio, dato que evidencia la decisión firme de las víctimas por abandonar entornos violentos y buscar protección institucional.
La naturaleza de las agresiones ha evolucionado hacia escenarios más complejos donde las adicciones actúan son nuevo factor. Morán detalló que un alto porcentaje de los casos involucra a madres de familia agredidas por hijos con problemas de consumo de sustancias, situación que requiere una intervención multifactorial que va más allá de la contención legal inmediata.
La funcionaria ilustró este cambio social con el caso de una mujer de la tercera edad que, tras décadas de matrimonio, inició los trámites de divorcio para alejarse de una pareja alcohólica. Estas acciones demuestran que el empoderamiento y la búsqueda de una vida libre de violencia permean en todos los grupos etarios, rompiendo con estigmas de resignación arraigados en el pasado.
El INMUNAY también observa con atención la incidencia de violencia en parejas del mismo sexo femenino. La directora señaló la repetición de patrones de control y agresión en estas relaciones y llamó a una revisión profunda sobre el ejercicio del poder en la convivencia, recordando que las herramientas legales de protección tienen como fin único salvaguardar la integridad de las personas.
Para garantizar una respuesta efectiva, el instituto opera en estrecha coordinación con la Fiscalía y la línea 911. El esquema de atención ofrece un soporte integral que incluye desde la representación jurídica en litigios familiares hasta la contención psicológica necesaria para que las usuarias reconstruyan su autonomía y tejido emocional.



