La Iglesia Católica inició el tiempo de Cuaresma con la imposición de la ceniza, una etapa de preparación espiritual rumbo a la Semana Santa y a la celebración de la Pascua. Así lo explicó el padre José Refugio Ángel, rector de la Catedral de Tepic.
El sacerdote detalló que la ceniza simboliza el reconocimiento de la pequeñez humana y la necesidad de Dios para emprender un camino de purificación y conversión. “La ceniza significa mi reconocimiento, mi pequeñez y la necesidad que tengo de Dios para entrar en este camino de preparación hacia la Pascua. Es un signo de disposición”.
El rector de la Catedral de Tepic explicó que la Cuaresma propone tres caminos fundamentales para vivir este tiempo con sentido pleno: la oración y la escucha de la Palabra, las obras de misericordia y la caridad —saliendo del egoísmo para atender al prójimo—, y los actos de penitencia, como el ayuno, la abstinencia o algún sacrificio personal.
Subrayó que estas prácticas no deben vivirse de manera aislada, “porque si no se dan los tres caminos, a veces queda vacío el sentido de la Cuaresma”.
Respecto a la obligatoriedad de cumplir con estas prácticas, el padre José Refugio Ángel aclaró que se trata de un acto libre. “No es obligación; es una disposición voluntaria del cristiano para prepararse a la Semana Santa, porque la Cuaresma es tiempo de conversión, de cambio en la vida”.
También explicó que cualquier persona puede recibir la ceniza, siempre y cuando exista una auténtica intención de entrar en este proceso espiritual. “Ponérsela solo por costumbre o tradición no tiene sentido. No es algo que haga un milagro; es un signo de aceptación y compromiso”.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y concluye el Jueves Santo. Sobre la abstinencia de carne los viernes, recordó que se trata de una indicación pastoral consolidada como costumbre desde hace varias décadas. Sin embargo, no implica pecado automático si no se cumple, ya que la abstinencia puede extenderse a otras conductas que afecten la vida personal, como dejar vicios o actitudes negativas. “Hay muchas cosas de las que una persona puede abstenerse: dejar de chismear, dejar de fumar, de beber en exceso o de otras conductas que le dañen. Lo importante es que sea un acto consciente y libre”, señaló el sacerdote.
Finalmente, explicó que la ceniza utilizada en la celebración proviene de la quema de las palmas del Domingo de Ramos del año anterior. En ese mismo fuego pueden incinerarse libros litúrgicos deteriorados o Biblias en mal estado. “De ahí surge el polvo que recuerda al creyente su origen y su humildad y durante la imposición de la cruz de ceniza, el sacerdote pronuncia una de dos frases tradicionales, se les recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”.



