Triunfo compartido
Alfredo Ríos “El Conde” y Guillermo Hermoso de Mendoza fueron los triunfadores de la corrida celebrada ayer bajo intenso calor ante una buena entrada en la Monumental de Don Antonio, aquí en Tepic, Nayarit.
A pesar de que el primer toro se tornó un tanto reservón después del primer rejón de castigo, Guillermo Hermoso de Mendoza tuvo una limpia actuación y clavó el rejón de muerte en todo lo alto para cortar las primeras dos orejas del festejo.

El segundo fue bravo y enrazado. “El Conde” toreó con reposo y gusto en los lances de recibo, antes de ejecutar un quite por fregolinas. Cubrió el segundo tercio, dándole ventajas al toro en el penúltimo par. En el brindis dedicó unas sentidas palabras a don Antonio Echevarría por el fallecimiento de su hermana Blanca. La faena de muleta tuvo estructuración y aroma. Destacó un natural de gran belleza, embraguetado, reunido. Mató de certera estocada al segundo viaje y cortó una oreja, mientras que el buen toro de Pablo Moreno recibió el galardón del arrastre lento.

El joven coleta Paco Miramontes “Lagartijo” estrenó su alternativa toreando con lentitud y buen trazo al nobilísimo cárdeno que le correspondió en primer lugar. Atinadamente lo lidió en línea recta, sin atacarlo ni forzar su embestida. Lamentablemente, el derrumbe llegó con la espada: pinchazo hondo, pinchazo y 12 descabellos. Un aviso.

Enseguida, don Antonio partió el pastel de su cumpleaños en el ruedo bajo las cálidas ovaciones del público nayarita. El segundo de Guillermo tuvo emotividad y bravura. Fue premiado con el arrastre lento. El caballista navarro malogró con el rejón de muerte su magnífico desempeño. Los Forcados Amadores de México consumaron la pega en el primer intento.
El trasteo con el quinto lo brindó “El Conde” a Luisa Echevarría. Alfredo estuvo voluntarioso ante un toro quedado. Mató de espectacular estoconazo y cortó una oreja.
Al intentar un pase cambiado por la espalda, el sexto le dio una aparatosa voltereta a “Lagartijo”, que cayó con todo el peso de su cuerpo sobre la nuca. Quedó desmayado, inmóvil. La Cruz Roja se lo llevó a la enfermería y el primer reporte indica que el torero ya recuperó la conciencia, aparentemente sin daño cervical. “El Conde” pasaportó a ese ejemplar de estocada caída y estocada en buen sitio.







