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martes, marzo 10, 2026
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Historias de mujeres

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Sororidad y empoderamiento, son conceptos bien ganados por mujeres que los merecen

Leí con gran interés, los comentarios que hicieron cada una en su respectivo muro, dos buenas amigas mías, mujeres talentosas a quienes respeto y admiro por su gran trayectoria en su vida profesional.

Una de ellas es mi amiga de hace muchos años, y conductora de eventos oficiales, locutora también de muchos años de experiencia y que incluso ha sido galardonado con un premio que se da en el oficio de la locución por su trabajo y voz, me refiero a Mireya Julissa Casillas, hija de mi también amigo, Julio Casillas, un colega periodista.

Bueno pues Mireya Casillas, posteó en su muro que era muy difícil la sororidad con mujeres que causan problemas a mujeres, a mujeres que quitan la paz y la tranquilidad en una relación, a mujeres que enferman los sentimientos en una buena relación, palabras más, palabras menos, el mensaje de nuestra amiga Mireya Casillas, es que no se puede ser sorora con una mujer que te irrita el alma, la vida, el cuerpo con sus acciones destructivas.

La otra mujer a la que le leí un mensaje en su muro, es a mi amiga Katty de la Barrera, docente universitaria y comunicadora en programas de la televisión, el relato que hace mi amiga Katty de la Barrera, es que en una ocasión a ella la estaba golpeando otra mujer, entonces uno de sus hijos intervino para evitar los golpes en contra de su mamá, interponiéndose entra Katty y la mujer violentadora.

El muchacho recibió los golpes en lugar de su mamá, porque él la protegió con su cuerpo, pero la golpiza fue brutal y dice Katty, que ya en su casa, luego de revisarle los moretes al joven, él le dijo: “Mamá discúlpame por no poder haberte defendido de la agresión de esa mujer, discúlpame por no haberla atacado para quitarte los golpes, pero como era mujer pues yo no pude atacarla…”, dice Katty que en ese momento ella entendió que muchos abusos se cometen por el simple argumento de que los hace una mujer, y que ella entiende que así no es como deben funcionar las cosas.

Enseguida realizo mis entrevistas entre mujeres que no fueron a la marcha del domingo 8 de marzo, donde la mayoría, casi casi sin excepción, dicen no entender porque las mujeres que realizan la marcha, tienen que portarse como vándalas, como verdaderas terroristas, amenazan, condenan y gritan consignas, esto de gritar consignas no daña a nadie, salvo cuando gritan nombres de personas solo para vengarse de ellas, sin que tales personas hayan cometido un abuso o delito contra mujeres.

Por ejemplo, me tocó ver a un hombre de edad un poco mayor, no un anciano, ni un viejito, un señor normal que caminaba el domingo por la noche por la avenida México, a media cuadra del palacio de gobierno, caminando a eso de las ocho y media de la noche, una hora en la que bastante gente circula, y de pronto una chica que caminaba por la misma banqueta donde están le empresa de piezzetas, y que se cruzó totalmente en forma casual por el mismo camino, uno iba rumbo a la Avenida Allende y la joven rumbo a la calle Abasolo, en forma inesperada, la chica le grita al respetable señor: “señor, señor que me está viendo”, es decir no sé si la chamaca venía de la marcha, de quebrar algunos vidrios, o rayar paredes, pero seguramente venía envenenada con el mensaje de que todos los hombres quieren violar a las mujeres, desde luego un pensamiento estupidizado, pues es obvio que un hombre de edad, ni siquiera pensó en atacar a esa joven que venía quizá trastornada por alguna droga, o que cargaba un problema, eso sólo ella lo puede saber, el hombre lo que hizo primero fue sorprenderse, porque no esperaba que lo llamara una muchacha para preguntarle que qué le veía y en segundo lugar, ignorarla y seguir su camino, pues seguramente corría el riesgo de ser acusado de haber desnudado con la mirada en un pasón de medio segundo o menos, a una pobre muchacha que quizá buscaba protagonismo por sentirse empoderada en ese momento.

Entonces, en resumen, no todo lo que hagan las benditas mujeres, puede ser aplaudido, ni aprobada por el simple hecho de que lo hicieron damas, parece que la invención de la sororidad y el empoderamiento, debe darse a mujeres que merezcan estos conceptos…hasta mañana

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