El ingenio de Puga cerró su zafra con 610 mil toneladas de caña industrializadas y 65 mil 515 toneladas de azúcar producidas, cifras que más que mejoran las 390 mil y 43 mil toneladas respectivas de la temporada anterior.
El avance en volumen contrasta con el retroceso en precio. La tonelada de caña fue preliquidada a 960 pesos y en la liquidación final podría rebasar levemente los mil 136, muy por debajo de los mil 492 pesos que los abastecedores recibieron en 2024.
La caída no desalienta la siembra, aclaró Octavio Lizárraga, dirigente del Movimiento Cañero Permanente. Los productores sostienen el cultivo con la expectativa de que los precios se recuperen en los próximos ciclos.
El argumento que frena el desánimo es comparativo, explicó Lizárraga: quienes trabajan otros cultivos enfrentan el mismo problema de precios deprimidos, de modo que abandonar la caña no garantiza mejores condiciones.
La producción del ingenio de Puga registra así su mejor zafra en volumen en años recientes, con la rentabilidad como la asignatura pendiente del sector.







