El Instituto Mexicano del Seguro Social, en alianza con la cámara industrial del estado, consolidó el programa de entornos laborales seguros mediante un foro de capacitación masiva. Éste busca elevar la calidad de vida de las plantillas laborales y garantizar que los centros de trabajo operen bajo estándares estrictos de bienestar físico y mental.
Desde el arranque de la estrategia ELSSA en el año 2022, los beneficios han alcanzado a más de 52 mil 500 personas en la entidad. Actualmente, se registran más de 200 empresas adheridas formalmente y se han emitido 400 distintivos que avalan el cumplimiento de normas preventivas, sumado a casi dos mil asesorías técnicas especializadas brindadas al sector productivo.
Las líneas de acción se enfocan prioritariamente en evitar lesiones de mano, tobillo y columna, además de vigilar la salud psicosocial y fomentar hábitos saludables. El titular del organismo en el estado, José de Jesús Chávez Martínez, explicó que estas medidas reducen el ausentismo y mejoran la competitividad, pues permiten que los empleados mantengan su integridad física y estabilidad económica.
El esquema incluye herramientas digitales de capacitación y atención específica para mujeres, así como el seguimiento puntual de planes anuales de prevención. La presidencia de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación en el estado reconoció que el acompañamiento institucional resulta fundamental para que las compañías locales cumplan con la normatividad vigente y optimicen sus procesos internos.
En esta edición del foro, se otorgaron 47 menciones honoríficas que premiaron la excelencia preventiva y, de forma destacada, a las organizaciones que alcanzaron la meta de cero accidentes durante el último ciclo. Entre los galardonados figuran ingenios, empresas tabacaleras, comercializadoras de autopartes, servicios hoteleros y guarderías que operan en diversas zonas del territorio nayarita.
La consolidación de estos entornos seguros trasciende los muros de las fábricas y oficinas, pues impacta directamente en el desarrollo familiar y social de la comunidad. Con este impulso a la prevención, se busca que la productividad estatal crezca a la par de la protección de su recurso más valioso: la fuerza trabajadora.







