La máxima casa de estudios inició el diseño de estrategias preventivas para afrontar la próxima temporada de precipitaciones y ciclones tropicales. Mediante la instalación de mesas de trabajo técnicas, se busca mitigar riesgos en las instalaciones académicas y garantizar la protección de los estudiantes y el personal administrativo, adelantándose a las condiciones climáticas previstas para el presente ciclo.
Durante la sesión extraordinaria del comité especializado en atención a contingencias, la rectora de la institución, Norma Liliana Galván Meza, instruyó a las diversas áreas universitarias a mantener una vigilancia permanente en cada unidad académica. La titular de la administración resaltó que la colaboración con las autoridades de protección civil estatales y municipales será fundamental para brindar una respuesta oportuna ante cualquier emergencia o necesidad de apoyo humanitario.
Éste es un esfuerzo que también requiere del análisis científico del panorama climático para el año en curso, el cual sugiere una actividad ciclónica superior al promedio histórico en la zona del Pacífico. El meteorólogo de la casa de estudios, Jerusalén Ceja García, advirtió que la influencia de fenómenos climáticos globales generará una temporada activa que exige la revisión exhaustiva de la infraestructura educativa para identificar zonas vulnerables y aplicar protocolos de resguardo efectivos.
Dichas medidas preventivas incluyen la limpieza de drenajes, el aseguramiento de material sensible y la capacitación de brigadas internas, asegurando que cada campus cuente con las herramientas necesarias para responder con responsabilidad ante las inclemencias del tiempo. Aunque se prevé que el volumen de lluvia acumulada podría situarse por debajo de los registros habituales en la entidad, la intensidad de los sistemas tropicales obliga a no bajar la guardia en ningún momento.
Buscan que este esquema de preparación institucional sólo funcione si se integra correctamente al sistema estatal de gestión de riesgos para sumar esfuerzos en la protección de la ciudadanía. La universidad reafirma su compromiso con la seguridad colectiva, manteniendo canales de comunicación abiertos para difundir alertas tempranas y recomendaciones oficiales que permitan reducir el impacto de las tormentas en la vida cotidiana de los habitantes de Nayarit.







