«In extremis, Omnia communia” [en situaciones extremas todas las cosas son comunes] reza una expresión latina que suele aplicarse en casos como el de alguien que toma un producto alimenticio que no ha comprado para saciar su hambre o la de un hijo, o bien, en casos como la importación de medicamentos genéricos contra el SIDA en Sudáfrica incumpliendo los acuerdos internacionales suscritos con anterioridad en materia de patentes…
Sin embargo, el apropiarme de la primera parte de esa expresión tiene que ver con algo mucho más trivial: la manera en que “cayó el telón” [para usar una expresión usada en mi colaboración anterior de carácter deportivo] en “las dos Champions”: la de la UEFA y la de la Concacaf, así como a la publicación de la lista de los 26 futbolistas que conformarán la Selección Nacional que participará en el Mundial Norteamérica 2026 que se iniciará muy pronto y al séptimo juego en el que estuvo en disputa el campeonato de la Conferencia Oeste de la NBA…
El sábado ―en un horario más temprano que de costumbre― sonó el silbato que daba inicio a la final de la UEFA Champions League disputada por el campeón vigente [el Paris Saint Germain] y el recientemente coronado campeón de la Premier League de Inglaterra [el Arsenal].
En noventa minutos se habría de dilucidar si la oncena parisina se sumaba a los pocos equipos [Real Madrid, Benfica, Inter de Milán, Ajax, Bayern Múnich, Liverpool, Nottingham Forest y AC Milan] que habían sido capaces de levantar “la orejona” dos años consecutivos haya sido en la antigua Copa de Europa o ya en la Champions, o bien, si los “Gunners” conseguían levantar por primera vez el trofeo europeo en su segundo intento [además de un “doblete” de gran valor]…
Un gol tempranero del Arsenal provocó que el partido se tornara menos emocionante y diera paso a una lucha entre un PSG que intentaba inútilmente romper el cerco defensivo de un equipo que solo había recibido seis goles a lo largo de toda la competencia y el equipo contrario renunciando, prácticamente, al ataque.
Así que sería hasta después del minuto 64 que, una vez que los parisinos lograron el empate, el encuentro se pondría interesante, aunque eso sí, el desgaste no solo de este encuentro, sino de toda la temporada, iba haciendo mella en algunos jugadores clave, especialmente del equipo francés llevando las exigencias hasta un extremo que en varios casos no pudieron superar…
Así llegaron al final del tiempo regular y tuvieron que hacer un esfuerzo aún más extremos para seguir jugando media hora más, en la que ninguno de los dos fue capaz de anotar el gol que les habría hecho campeones, de manera que sería a través del medio más extremo que se determinaría al campeón: la serie de penales, en la que la oncena francesa [con solo dos jugadores franceses en su cuadro titular] lograría su segundo campeonato consecutivo ante la falla “in extremis” de Gabriel Magalhaes al tirar el décimo penal de la serie.
Por la tarde-noche y antes del partido amistoso disputado entre las selecciones de México y Australia, en “la Bombonera” de Toluca, se disputó otra “Champions”, la de la confederación a la que pertenece México. Una final entre dos equipos mexicanos “Diablos rojos” de Toluca y “Tigres” de la UANL que llegaban al partido después de casi dos semanas de su partido anterior.
En este caso, la definición del ganador de la Copa llegó también “in extremis”, en serie de penales al no lograr ninguno de los dos equipos alzarse con el triunfo, ni en el tiempo regular, ni en los tiempos extras y sería la falla de Juan José Purata, al cobrar el décimo penal de la serie, la que llevaría al Club Deportivo Toluca a conseguir el campeonato por el que, explícitamente, se había decantado…
El domingo por la noche, casi “in extremis” del plazo para hacerlo ―al día siguiente del triunfo 1-0 sobre la selección de Australia― se dio a conocer ―a través de un video narrado con la voz de “Chespirito”― la lista de los “26” seleccionados que representarán a México en el Mundial 2026 de futbol varonil [de ahí el “fuera de lugar” de “La niña futbolista”, la canción oficial de México para esta competencia] en la que ―después de tanto debate en torno a ella y de las recientes declaraciones de Javier Aguirre y a diferencia de otras listas previas― no trajo consigo ninguna sorpresa, más allá de la ausencia de “este o aquel” y de la ―para muchos― incomprensible presencia de cuatro centros delanteros o la ausencia de un segundo defensa central izquierdo.
En contraste con las finales de la Conferencia Este en la que los Knicks de Nueva York obtuvieron el campeonato 2026 derrotando a los Cavaliers de Cleveland en solo cuatro juegos, la serie final de la Conferencia Oeste de la NBA disputada entre el Thunder de Oklahoma y los Spurs de San Antonio se resolvió “in extremis” en el séptimo juego de la serie a favor de la quinteta texana encabezada por Victor Wembanyama, quien con solo 22 años y en su tercera temporada en la que es considerada la mejor liga de Basquetbol del mundo, logró ser considerado el Jugador más valioso de la serie final de Conferencia y se convierte en un serio candidato a serlo en la serie final y en la próxima temporada…
Otro caso en que la expresión “in extremis” puede aplicarse en los eventos deportivos de la semana anterior, es el de Jannik Sinner, quien fue eliminado apenas en la segunda ronda del torneo Roland Garros, al ser derrotado después de vencer fácilmente en los dos primeros sets y estar arriba en el tercero en el partido que disputaba con Juan Manuel Cerúndolo. La derrota del tenista italiano más que a la actuación del tenista argentino se puede atribuir al calor abrumador que ha padecido París y gran parte de Europa en estos días.
A propósito de todos estos “in extremis” referidos en estas “palabras”, una breve reflexión final que cuestiona, en términos generales, la explotación excesiva de que ―a cambio de ingresos millonarios, eso sí―son objeto muchos deportistas de alto nivel y, más concretamente, los tiempos extra en los partidos de futbol y los cinco sets de los “Grandes Slams” del tenis varonil…







