Las autoridades estatales intensifican las acciones para elevar los estándares de potabilización en las cabeceras municipales de Compostela y La Yesca. Ante las inquietudes de los pobladores por los niveles de saneamiento, el sector salud aclaró que el líquido no se encuentra contaminado, aunque presenta un déficit en los porcentajes de desinfección requeridos para el consumo humano seguro.
Actualmente, el registro de cloración en estas zonas alcanza apenas un 52 por ciento, cuando el parámetro óptimo para garantizar la seguridad sanitaria es del 80 por ciento. La titular de la Secretaría de Salud en la entidad, Beatriz Adriana Ruiz Huerta, detalló que se trabaja para abatir este rezago y proteger a la población de posibles riesgos epidemiológicos derivados de la falta de tratamiento adecuado.
Mediante la intervención directa del titular del Ejecutivo estatal, Miguel Ángel Navarro Quintero, se ha suministrado el material necesario a los ayuntamientos. Este apoyo busca que cada demarcación logre una cobertura completa, evitando que la baja concentración del químico favorezca el desarrollo de microorganismos responsables de infecciones estomacales en las comunidades.
Registros oficiales indican que hasta el momento se han contabilizado aproximadamente 5 mil casos de diarrea, una cifra que se mantiene dentro de los márgenes previstos para la temporada. A pesar de que los números coinciden con periodos anteriores, la vigilancia permanece constante para evitar complicaciones mayores en la salud de los ciudadanos.
Resulta fundamental que la población adopte medidas preventivas, como hervir el agua durante al menos cinco minutos o aplicar métodos de desinfección antes de ingerirla. Asimismo, se recomienda el lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente antes de manipular alimentos y después de utilizar los servicios sanitarios para cortar la cadena de transmisión.
La falta de limpieza en los recipientes de almacenamiento y el consumo de comida preparada en condiciones insalubres son factores de riesgo que deben evitarse. Una diarrea sin atención oportuna puede derivar en deshidratación severa, manifestándose a través de sed intensa, sequedad bucal, disminución de orina y debilidad generalizada.
Estos cuadros clínicos, si se presentan en menores o adultos mayores, pueden derivar en insuficiencia renal o alteraciones en la presión arterial. Por tal motivo, es imperativo consumir electrolitos y acudir de forma inmediata a una unidad médica para recibir tratamiento profesional y evitar que la integridad física se ponga en peligro.







