La crisis que atraviesa el sector del transporte público en la capital nayarita ha escalado a niveles críticos entre otras causas, debido a la irrupción de servicios digitales. Esta situación ha generado un entorno de rivalidad comercial que los concesionarios establecidos consideran injusto y falto de supervisión institucional.
“El sector del transporte tradicional enfrenta una crisis directa debido a la operación de plataformas como Uber e InDriver, las cuales operan bajo un esquema de competencia desleal”, sentenció Gregorio Haro Amaya, secretario general del sindicato de choferes de camiones, combis y taxis de Nayarit afiliados a la CTM.
Los ingresos de quienes dependen históricamente de este oficio para el sustento familiar muestran una reducción alarmante en los últimos meses. Dentro de esta cadena de servicios, los taxistas figuran como el eslabón con mayor vulnerabilidad ante el desplazamiento del mercado por parte de particulares.
Haro Amaya explicó que la tecnología permite a estas unidades operar fuera del radar de la vigilancia estatal, pues las peticiones se realizan de forma privada. “Se solicitan a través de una aplicación telefónica, lo que los vuelve indetectables para nosotros; cobran las tarifas que quieren y, lo más grave, ninguna autoridad los infracciona o los obliga a contar con un seguro de cobertura amplia”.
Preocupa al gremio que los conductores de aplicaciones operen con costos fijos mínimos al omitir obligaciones fiscales y cuotas de seguridad social. Esta evasión de responsabilidades administrativas les permite absorber la demanda local, reduciendo drásticamente el número de viajes diarios que logra concretar un taxista convencional en la ciudad.
Las organizaciones que agrupan a los vehículos identificados por los colores amarillo, rojo y blanco, además de la línea de transporte de las mujeres, exigen la intervención de las autoridades. El líder sindical demandó un piso parejo y una fiscalización real para evitar que el sistema de transporte regulado en la entidad sufra un colapso financiero en el corto plazo.







