Ante el incremento extremo de las temperaturas, la supervivencia de las larvas de camarón en los esteros de la zona norte se encuentra en riesgo crítico.
Las condiciones climáticas actuales han provocado una evaporación acelerada que eleva drásticamente los niveles de salinidad en el agua.
Peligra el adecuado crecimiento de la especie debido a que la escasez de lluvias impide la regulación térmica natural del ecosistema, advirtió el líder de la Federación de Pescadores Ribereños, Juan de Dios Fernández.
Registros meteorológicos de la región septentrional muestran únicamente nubosidades dispersas y precipitaciones mínimas que resultan insuficientes para enfriar el sistema hídrico.
Sólo una pronta llegada de tormentas regulares podrá revertir esta crisis ambiental que afecta el sustento diario de las familias dedicadas a la actividad acuícola.







