La puerta permaneció cerrada durante años. Detrás de ella, en silencio y lejos de la mirada de todos, dos hermanos adultos mayores sobrevivían entre el abandono, el deterioro y el paso implacable del tiempo.

Pero aquella historia, que permaneció oculta durante tanto tiempo, tuvo un desenlace doloroso.

La mañana de este domingo falleció Celia Narvaez, mujer de 78 años que apenas unos días antes había sido rescatada por la Fiscalía General de Nayarit de una vivienda ubicada sobre la avenida P. Sánchez, entre la avenida Allende y calle Morelos en la colonia Centro de Tepic.

Su estado de salud era crítico cuando fue localizada, y pese a la atención médica recibida tras el operativo, su organismo no logró recuperarse.

Todo comenzó con un reporte recibido a través del sistema C5. La denuncia alertaba sobre posibles condiciones de abandono dentro del inmueble, por lo que la Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación por el presunto abandono y descuido de dos personas adultas mayores.

Con una orden de cateo autorizada por un Juez de Control, agentes de la Agencia de Investigación Criminal ingresaron el pasado miércoles al domicilio. Lo que encontraron evidenció una situación de profunda vulnerabilidad: dos hermanos, de 82 y 78 años de edad, permanecían viviendo en condiciones que ahora son materia de investigación.

Durante los días siguientes se desplegó un operativo coordinado entre el programa Corazón de Nayarit, la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Infraestructura para brindar atención integral a ambos adultos mayores.

Recibieron valoración médica, asistencia especializada y apoyo inmediato. Personal de distintas dependencias realizó labores de limpieza y mantenimiento de la vivienda, mientras que también fueron entregadas camas, colchones, pañales, alimentos e insumos de primera necesidad con el propósito de mejorar sus condiciones de vida ya que los adultos mayores no querían dejar la casa donde durante años pasaron juntos a pesar de las condiciones señaladas.

Como parte de las medidas de protección, las autoridades resguardaron el domicilio y aseguraron un local de lavandería contiguo, debido a que forma parte de las investigaciones que continúan en curso.

Sin embargo, para una de las víctimas la ayuda llegó demasiado tarde.
Hoy, una vida se apagó, pero su historia deja una pregunta que trasciende este caso: ¿cuántos adultos mayores viven en silencio, olvidados detrás de una puerta cerrada?

Mientras tanto, la muerte de esta mujer se convierte en un doloroso recordatorio de que el abandono también puede cobrar vidas y de que una denuncia oportuna puede marcar la diferencia entre el rescate y una tragedia.
Descanse en Paz.







