Las constantes precipitaciones registradas en la capital del estado elevan la posibilidad de accidentes en inmuebles que presentan debilidades en sus cimientos. Por ello, las autoridades de prevención ciudadana hacen un llamado urgente a evitar el resguardo dentro de fincas antiguas, ya que la humedad acumulada podría provocar el colapso repentino de techos y muros.
Norberto Mondragón Palomares, director de Protección Civil de Tepic, detalló que identificaron un padrón de aproximadamente 150 viviendas que muestran afectaciones visibles en su fisonomía, algunas con más de un siglo de antigüedad. Este deterioro natural, sumado a la falta de mantenimiento, convierte a estos espacios en un peligro latente para la población que transita diariamente por las banquetas del primer cuadro de la ciudad.

Debido al estatus de valor histórico que poseen estas construcciones, la legislación vigente impide su demolición total a pesar del riesgo que representan. La búsqueda de los responsables de estos predios ha resultado infructuosa en gran medida, pues muchos de los propietarios originales han fallecido o sus descendientes radican fuera del estado, lo que imposibilita una intervención directa por parte de los particulares.
Es un problema complejo que requiere una vigilancia estrecha, expuso Mondragón Palomares al señalar que al menos 15 de estos inmuebles se encuentran en un estado crítico de conservación. Para mitigar los riesgos inmediatos, la corporación procedió al acordonamiento y la colocación de señalamientos preventivos que alerten a los peatones sobre la vulnerabilidad de las fachadas. Cualquier estructura debilitada por las tormentas debe reportarse de inmediato a los números de emergencia. Sólo un aviso oportuno permite una evaluación técnica profesional para mitigar riesgos y proteger a los ciudadanos. Mantener la distancia respecto a las zonas delimitadas con cintas de precaución resulta vital para prevenir tragedias durante los eventos hidrometeorológicos que continuarán azotando a la zona urbana durante la temporada.







