La parejura entre España y Argentina hace suponer que la Final mundialista del domingo resultará reñida. Por lo mucho que se juegan y lo esquematizado que se ha vuelto el futbol, será difícil ver un partido demasiado abierto. El once dirigido por Luis de la Fuente tiene el atributo de la colectividad.
Por su parte, Argentina sufrió de más ante Cabo Verde, Egipto y Suiza. Luego devoró a Inglaterra, en términos de carácter y personalidad. El técnico Tuchel dio la orden de retroceder filas cuando quedaba mucho juego por delante. Argentina remontó con raza, pasión y futbol.
Messi sigue siendo el hombre clave. Por momentos parece más latente que patente, pero en cuanto el esférico se acerca a su radio de acción, mueve los hilos y es capaz de cambiar el rumbo de cualquier duelo. Tiene la onza, dirían los cronistas de antaño. Lleva nada menos que ocho goles y doce asistencias en lo que va del torneo. Impresionante.
Mientras tanto, el Atlante regresó anoche a la Primera División, después de 12 años de ausencia. Aunque volvió a través de la compra de la franquicia del Mazatlán, el conjunto azulgrana contaba con suficientes méritos deportivos para reaparecer en el máximo circuito.
Cayó 2-1 frente al Necaxa en Aguascalientes. El añejo clásico capitalino de los años treinta, casi un siglo después.
Entre las contrataciones más llamativas aparecen el guardameta Oscar Jiménez, que había sido suplente de Luis Ángel Malagón en el América, y el delantero ecuatoriano Johan Julio, que militaba en el Querétaro. También cuenta con Eugenio Pizzuto, que formó parte del Lille de Francia y los equipos mexicanos Tigres y Pachuca. Está por llegar el portero internacional colombiano David Ospina, que llegó a jugar en el Arsenal de Inglaterra.
Miguel Herrera es el técnico del inicio de la nueva era atlantista, mientras que el uruguayo Martín Varini se mantiene como timonel rojiblanco. “El Piojo” jugó en la institución capitalina de 1989 a 1990, de 1991 a 1995 y de 1999 a 2000.
La primera novedad en el naciente torneo es que se suprimió la innecesaria pausa de hidratación que Gianni Infantino, presidente de la FIFA, impuso en el Mundial que está a punto de terminar. Dicha pausa, más que de hidratación, es de abierta comercialización.
La oportunidad más clara del movido primer tiempo corrió a cargo del argentino Lorenzo Faravelli, ex cementero, que hizo una excelente maniobra individual pero entregó su débil disparo al portero Jiménez. Cuarenta minutos duró la intensidad.
Apenas arrancando el segundo tiempo, Pizzuto marcó el primer gol de los Potros en su regreso a Primera. Un zurdazo cruzado que le botó mal al arquero Luis Ronaldo Jiménez de los Rayos.
El árbitro marcó un penal dudoso, que convirtió de manera impecable Carranza. Minutos después, tras la revisión del VAR, el silbante dio por bueno el gol de Pedroza. No había fuera de lugar.
Dolorosa derrota azulgrana en su reaparición en el principal aparador. Sin embargo, el Atlante mostró forma y espera a sus refuerzos faltantes. Su siguiente partido será nada menos que frente al América, la noche del próximo viernes, en su primer compromiso como local en la cancha del Estadio Azteca. Necaxa tuvo capacidad de reacción y sumó sus primeros tres puntos de la campaña.








