Las condiciones climáticas extremas registradas en la capital nayarita mantienen en alerta a las autoridades ante el peligro que representan los ejemplares arbóreos inestables. Las intensas lluvias y ráfagas de viento han debilitado diversas especies en zonas de alto flujo vehicular y peatonal, lo que exige una vigilancia constante para evitar accidentes derivados del colapso de ramas o troncos durante las tormentas.
Suman aproximadamente 60 incidentes registrados sólo en el municipio de Tepic, según informó la directora de la Comisión Forestal de Nayarit (COFONAY), Gabriela Arias Saldaña. Los reportes se concentran en arterias principales como el libramiento carretero, la avenida Rey Nayar y las inmediaciones del Palacio de Gobierno, además de presentarse afectaciones considerables en la zona de La Cantera, donde el reblandecimiento del suelo ha sido factor determinante.
Hacia el tramo del libramiento carretero se ha detectado una problemática específica con los ejemplares de eucalipto, los cuales presentan una mayor vulnerabilidad ante los fenómenos meteorológicos actuales. Debido a su altura y peso, estos árboles constituyen un riesgo latente para los automovilistas, por lo que se prioriza su inspección técnica para determinar si requieren una poda mayor o el retiro total de la vía pública.
Operativos conjuntos entre el personal forestal y las corporaciones de Protección Civil y Bomberos del Estado permiten atender los llamados de emergencia de forma inmediata. Esta sinergia institucional facilita el uso de maquinaria pesada y personal especializado en el manejo de residuos forestales, agilizando la liberación de carriles obstruidos y minimizando las afectaciones a la movilidad urbana durante el temporal.
Esta serie de recomendaciones incluye evitar el estacionamiento de vehículos debajo de árboles de gran envergadura mientras prevalezcan las condiciones de tormenta. La prevención es fundamental para salvaguardar el patrimonio de las familias, puesto que sólo la precaución ciudadana puede evitar pérdidas económicas considerables ante la fuerza imprevista de la naturaleza y la caída fortuita de madera sobre las unidades.







