La Mesa Estatal de Construcción de la Paz y la Seguridad coordinó esfuerzos técnicos para analizar el panorama de vigilancia en los diversos municipios. Este encuentro de seguridad pública prioriza la revisión de datos operativos con el fin de ajustar el despliegue de las fuerzas del orden conforme a las necesidades geográficas de cada demarcación y los reportes de incidencia más recientes.
Establecieron acuerdos específicos orientados a la contención de conductas delictivas mediante patrullajes estratégicos y labores de inteligencia civil. La intención primordial radica en que las diversas instituciones federales y locales mantengan una comunicación fluida que permita una reacción oportuna ante cualquier eventualidad que comprometa el orden social o la integridad física de las personas.
Miguel Ángel Navarro Quintero, gobernador del estado, encabezó este ejercicio de planeación donde se subrayó que la prevención constituye el pilar fundamental para salvaguardar la armonía comunitaria. Anticiparse a las posibles amenazas permite que las familias desarrollen sus actividades cotidianas en un entorno de certidumbre y confianza hacia los cuerpos encargados de impartir justicia.
Bajo la premisa de atender las causas que originan la violencia, se acordó dar continuidad a los programas de proximidad en las zonas identificadas con mayor vulnerabilidad. El trabajo constante en territorio busca mitigar riesgos y fomentar una cultura de legalidad que fortalezca el tejido social mediante acciones concretas de vigilancia y supervisión permanente en barrios y colonias.
Actualmente se busca que cada decisión administrativa tomada en este foro de mando se traduzca en condiciones óptimas de paz para los habitantes en las distintas regiones. Los resultados de esta supervisión regional servirán como base para la logística de seguridad que se implementará en el corto plazo para asegurar la protección integral de todo el territorio.







