El repicar de las campanas en la Catedral anunció el momento más esperado por los creyentes en este 15 de agosto. La solemnidad de la Asunción de María transformó el recinto sacro en un espacio donde el aroma del incienso se mezcló con el entusiasmo de miles de familias que acudieron para refrendar su devoción y agradecimiento por los favores recibidos en sus hogares.
Durante las celebraciones, los integrantes de la Parroquia de Santa Cecilia se sumaron a la procesión principal, compartiendo un ambiente de fraternidad que unió a barrios distantes bajo una misma plegaria. El sonido de los tambores y el colorido de los trajes típicos recordaron que la espiritualidad en esta región también se expresa mediante la danza y el respeto a las tradiciones heredadas de los mayores.
Mons. Engelberto Polino Sánchez, noveno Obispo de Tepic, presidió la Santa Misa y recordó a los asistentes que este encuentro es una oportunidad para caminar juntos como Iglesia. “Por tu Asunción gloriosa, nuestra fe se hace fiesta”, señaló el prelado durante una homilía que destacó el papel de la Virgen como guía de esperanza y consuelo para quienes atraviesan momentos de dificultad.
Las voces juveniles que participaron en el certamen de canto añadieron un matiz de alegría contemporánea a las festividades, demostrando que el talento local se pone al servicio de la comunidad. Los ganadores del concurso fueron reconocidos entre aplausos, mientras que el Grupo Folklórico Thiukitame ejecutó piezas que resaltaron la riqueza cultural que caracteriza a la identidad nayarita ante los visitantes y peregrinos.
Diversos grupos de seminaristas del Seminario Diocesano concluyeron su caminata en el altar mayor, cerrando con gratitud una jornada que posicionó a la Catedral como el punto de encuentro de gremios y artistas. Esta festividad patronal del 2026 reafirma que sólo mediante la unión y la oración colectiva es posible mantener viva una herencia que trasciende generaciones en el corazón de la diócesis.







