Las autoridades universitarias activaron protocolos de emergencia tras un evento de inseguridad reportado en las inmediaciones de la Unidad Académica de Enfermería. Aunque el altercado involucró a una persona externa a la comunidad estudiantil, el despliegue institucional se enfocó en resguardar el perímetro inmediato para evitar riesgos mayores entre la población que transita diariamente por dicha zona educativa.
Mediante la intervención directa del personal de seguridad interna, la administración universitaria —encabezada por la rectora Norma Liliana Galván Meza— coordinó esfuerzos con las corporaciones de seguridad pública estatal. Esta acción permitió contener la situación con rapidez y facilitar las diligencias correspondientes de las instancias de justicia, asegurando que el orden se restableciera sin comprometer la operatividad de las labores académicas.
Esta estrategia de atención incluye un esquema de acompañamiento especializado para salvaguardar la salud emocional y la integridad física de la estudiante que resultó directamente involucrada en los sucesos. El seguimiento se realiza bajo lineamientos de estricta sensibilidad y respeto, garantizando que las medidas preventivas reaccionen ante la crisis y proporcionen un entorno de certidumbre para el desarrollo de la vida estudiantil.
Se anunció además un incremento en las labores de vigilancia y la revisión constante de los perímetros de las unidades académicas para inhibir conductas que atenten contra la tranquilidad de los alumnos. La coordinación con el gobierno estatal será permanente para estrechar los cercos de prevención, buscando que los espacios de formación se mantengan como zonas de paz donde el respeto sea el eje rector de la convivencia.
La máxima casa de estudios nayarita rechaza cualquier manifestación violenta y reafirma su disposición para actuar con firmeza ante situaciones que vulneren a sus integrantes. Al fortalecer la comunicación con las dependencias encargadas de la seguridad pública, se busca que la responsabilidad prevalezca en el manejo de incidentes externos, contribuyendo a la protección efectiva de la comunidad y sus entornos ciudadanos.







