La intervención inmediata de las corporaciones de seguridad estatal permitió la captura de un sujeto que amenazó a una ciudadana en el interior de las instalaciones de la máxima casa de estudios. El detenido fue puesto a disposición del Ministerio Público para que se determine su situación jurídica tras haber vulnerado la tranquilidad del recinto educativo y puesto en riesgo a los presentes.
Informó el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Manasés Langarica Verdín, que los elementos a su cargo actuaron como primeros respondientes tras recibir el reporte de auxilio. Durante la inspección protocolaria, los agentes confirmaron que el artefacto utilizado para amenazar era una réplica de aire comprimido, diseñada para proyectiles de calibre 4.5 milímetros.
Aunque este tipo de dispositivos dispara balines que carecen del potencial para privar de la vida de forma directa, el caso no se limita sólo al análisis técnico del objeto incautado. Las autoridades enfatizaron que el enfoque legal se centra en la conducta delictiva, las amenazas vertidas y el peligro inminente al que fueron expuestas las víctimas durante el incidente.
Las investigaciones iniciales sugieren que el agresor actuó con premeditación y alevosía al abordar a su ex pareja dentro del campus, aprovechando condiciones de ventaja. Los especialistas en procuración de justicia analizan estos agravantes, pues independientemente de la naturaleza del arma, la transgresión jurídica radica en la violencia ejercida contra dos personas.
Salvaguardar la integridad de la comunidad universitaria es el eje rector de estas acciones preventivas y reactivas. El seguimiento del proceso penal garantizará que se apliquen las sanciones correspondientes, reiterando que cualquier acto que vulnere la paz en los espacios públicos será perseguido conforme a derecho para evitar la impunidad.







