La edición especial de La Entrevista se grabó a la orilla de la Laguna de Santa María del Oro, con lanchas pasando, música de un paseo y una obra trabajando cerca. «Si usted escucha ruidos o música, pues es porque este es un lugar vivo», le explicó Antonio Tello a la teleaudiencia de 8NTV. El invitado fue el presidente municipal, Rodrigo Polanco, el médico Polanco.
Lleva dos años al frente del Ayuntamiento y Tello le preguntó si esto era lo que esperaba. «Nos sentimos que hemos estado cumpliendo con las cosas que teníamos programadas como prioridades, pero quisiéramos tener un poquito más de avance», contestó. Los recortes presupuestales, dijo, «detienen de cierta manera los objetivos que uno tiene planteados».
¿Nunca le pasó por la cabeza que mejor no se hubiera metido? «No he dicho mejor no me hubiera metido, porque no es de hombres echarse para atrás ni rajarte». Contento tampoco está: «Yo quisiera tener un poquito más de recursos para avanzar más en lo que teníamos programado».
De los servicios públicos habló con números. En seguridad, según su relato, empezaron mal parados: «Iniciamos con una administración donde los agentes estaban sin equipos». Compraron cinco vehículos de diésel y doble tracción, apropiados para el terreno rural que predomina en el municipio, aumentaron el número de elementos, les compraron radios y colocaron dos antenas repetidoras en distintas zonas. «La seguridad que tenemos ahorita, no lo digo yo, lo dicen las estadísticas, nos hace el municipio más seguro de Nayarit».
Con recursos propios compraron también un camión recolector de basura, «nuevecito del año», porque los que recibieron venían en malas condiciones. AntonioTello le hizo ver que cinco patrullas y un camión se dicen fácil, pero en un ayuntamiento chico significan un manejo cuidadoso del dinero. Polanco asintió y se fue al servicio que la gente no perdona. «Puedes fallar en otras cosas, pero en el tema de la basura no».

Las finanzas ocuparon un buen rato. Deudas del Ayuntamiento que venían de hace más de veinte años y quedaron finiquitadas. Laudos laborales que se arrastran de dos o tres administraciones y que «caen cuando menos las esperas, ya vienen ganadas». Adeudos de ISR del gobierno anterior. En diciembre tuvieron que conseguir prestado porque llegó un recorte que no tenían contemplado; eso ya se subsanó. «Es como en la casa, dices, tanteo pagar esto, pues eso consigo y con eso ajusto y me disciplino». En la zona rural lo dicen más corto. «Hay que amarrarnos la tripa, pues nos la amarramos».
Buscar dinero fuera del estado es la otra mitad de su método. Le han dicho que esas gestiones son «pedradas a la luna». «Bueno, yo como practico el fútbol, digo: pues el que no tira no anota», respondió. Y le puso cuentas: «Si me muevo con 10 proyectos extraordinarios, con uno que consiga, es bueno».
Lo que más le duele a la laguna, dijo, es el nivel del agua. Hay quien le extrae agua, «no de mala intención, sino por necesidad», y por ahí va la primera respuesta del Ayuntamiento: meterle agua potable a todo el contorno, a prestadores de servicio y a colonos, «para que ya no se le extraiga nada de agua a la laguna». El proyecto está por arrancar.
Con el Implan y la asesoría de Anselmo Inda, a quien Polanco nombró y agradeció en cámara («siempre está al tanto, opinando, participando»), se trabaja otro proyecto para inyectarle agua en tiempo de lluvias, en cantidades que se noten. Ya lo planteó en Conagua, a nivel nacional. Y hay un tercero, el arreglo de la calle del contorno con iluminación, que lleva más de un año prometido y cuesta 94 millones de pesos. Ahí prefirió no cantar victoria. «Yo hasta no ver la máquina escarbando, ya les voy a decir».
La cooperativa de la laguna, con la que trata desde que fue secretario de Desarrollo Rural del gobierno estatal, sembró más de 100 mil alevines de tilapia y construyó jaulas para que la lobina no se los comiera antes de tiempo. Lo que no tiene es permiso de pesca. «Ya estamos a punto de conseguir el permiso de pesca que tanto ha anhelado la cooperativa», anunció. El entrevistador puso el ejemplo: hoy un restaurante de la laguna vende pescado que tiene que ir a comprar «a saber dónde», cuando podría salir de ahí mismo. Para finales de noviembre viene el segundo torneo de pesca deportiva de lobina, al que quieren invitar a los pescadores de la zona del río Santiago.
Aparte del equipo que anda en la basura y el alumbrado, el Ayuntamiento formó otro para obra menor con recursos propios. Techos que tumbó el aire, baños para quien no tiene, firmes de cemento, rampas para personas con discapacidad, un muro en una escuela para que los niños no se caigan. «Pequeñas grandes obras que sirven tanto a la gente a pesar de que son pequeñas». Casi nada de eso aparece en redes sociales, comentó, porque quien más lo necesita es quien menos acceso tiene a ellas.
También reparte herramienta para lo que él llama famiempresas, idea que le quedó de un diplomado en desarrollo rural. Estufas de tres parrillas, carritos de hot dog, comales para tacos al vapor, kits para uñas, triciclos. Ha gestionado además cirugías de cadera y de rodilla, gratuitas. «Yo prefiero que me digas ayúdame a hacer este negocio a que me digas dame trabajo, porque yo te voy a dar trabajo y a los tres años yo me voy a ir y te van a echar detrás de mí».
Al campo le movió el organigrama. Creó la Dirección de Desarrollo Rural y de ahí colgó los departamentos de ganadería, agricultura, pesca y acuacultura, e infraestructura hidroagrícola. Los dos últimos no existían. El municipio trae ordenadas sus unidades de riego, con sus concesiones vigentes, vencidas y faltantes identificadas una por una, y por eso lo felicitaron en una reunión de presidentes municipales en Oaxtepec, Morelos. Con el respaldo del ingeniero Gerardo Leyva consiguió cuatro nuevas concesiones de agua. Hay un entubamiento de casi dos millones de pesos en El Burato y otro por arrancar en Cerro Blanco, ambos de Conagua. «Si no nos movemos, ese dinero no llega».
Con el ingeniero pesquero Leonel Gavilanes se promueve la tilapia de traspatio en estanques con geomembrana en distintas comunidades, no nada más en la laguna. En ganadería, que es su terreno porque es veterinario y su especialidad es la reproducción, se aplica inseminación artificial para mejoramiento genético. Cómo sabe si funcionó: «Cuando un ganadero le inseminaste este año y al año siguiente vuelve y te busca, te está diciendo que quedó satisfecho, porque si no, ya no vuelve».
La obra grande llegó por la vía de una solicitud entregada en mano. Cuando la presidenta Claudia Sheinbaum visitó Santa María del Oro, el Ayuntamiento le pidió una unidad deportiva. Esa misma noche, contó Polanco, le llamaron de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno de México con la instrucción de aterrizar el proyecto, y a los dos días había personal de la capital en el terreno. El gobernador se sumó.
Se va a construir una cancha de futbol con medidas y pasto profesionales, con drenes, riego subterráneo, iluminación, vestidores y tanques de agua, más una pista de atletismo con tartán de ocho carriles. Los ocho carriles son el punto: será la tercera pista certificada del país para certificar atletas rumbo a Juegos Olímpicos, y ahí vendrán a certificarse deportistas de Jalisco, Colima, Sonora y Sinaloa. El municipio se compromete a darle mantenimiento.
Santa María del Oro es semillero de atletas desde hace años y nunca ha tenido dónde entrenar; los muchachos viajaban a Tepic unos días antes de una competencia para conocer una pista de tartán. Polanco dijo que el banderazo lo darían el lunes la Secretaría de Seguridad Pública federal y el gobierno del estado.







