El diputado local Ricardo Parra Tiznado pidió al Gobierno de México agilizar el levantamiento de la veda del camarón en los sistemas lagunarios y estuarinos de Nayarit. Advirtió que una decisión tardía permitiría que el producto fuera aprovechado por la flota de altamar de Sinaloa, en lugar de beneficiar a los pescadores ribereños nayaritas.
El legislador de Morena explicó que, de acuerdo con los reportes de productores de la región, el camarón ya alcanzó talla comercial y las lluvias pueden acelerar su desplazamiento desde los esteros hacia las bocas y posteriormente hacia aguas marinas.
Si la captura continúa prohibida cuando se produzca ese movimiento, señaló, los pescadores de Tecuala, Rosamorada y Santiago Ixcuintla verán salir el camarón sin poder aprovecharlo. Una vez que se autorice la pesca en altamar, el crustáceo quedará al alcance de los barcos sinaloenses.
A juicio de Parra Tiznado, existe una competencia desigual. Los productores nayaritas trabajan principalmente con embarcaciones menores y dependen de la pesca dentro de los sistemas lagunarios, mientras que Sinaloa concentra una amplia flota camaronera de altamar, con mayor autonomía y capacidad de captura.
El problema, aclaró, no consiste en que las embarcaciones sinaloenses estén pescando actualmente, pues la veda también permanece vigente en las aguas marinas del Pacífico. El riesgo es que el camarón abandone los esteros antes de que las cooperativas de Nayarit puedan capturarlo y después sea aprovechado por la flota procedente de Sinaloa.
La preocupación también ha sido expresada por organizaciones pesqueras sinaloenses. La Federación Altata-Ensenada Pabellón solicitó al Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables realizar muestreos y pidió a Conapesca convocar al Comité Nacional de Vedas para definir el comienzo de la temporada 2026-2027.
Los cooperativistas de Sinaloa también han advertido que una apertura hasta octubre permitiría que el camarón saliera de bahías y esteros. Sin embargo, han solicitado que la fecha se determine mediante estudios técnicos para evitar una captura prematura que afecte la reproducción y el crecimiento de la especie.
En Nayarit, los pescadores organizados han reclamado durante varios ciclos que el calendario se establezca conforme a las condiciones de cada sistema lagunar. Su demanda es que la pesca en los esteros comience antes que la captura industrial en altamar, para que las comunidades donde creció el crustáceo tengan la primera oportunidad de aprovecharlo.
Ese criterio fue aplicado en 2025, cuando la veda terminó primero para los pescadores ribereños y diez días después para la flota de altamar. No obstante, las cooperativas nayaritas consideraron que incluso aquella apertura fue tardía y posteriormente reportaron una temporada de bajas capturas.
La veda vigente comenzó el 3 de marzo de 2026 y comprende los sistemas lagunarios, esteros, marismas y bahías de Nayarit y Sinaloa, además de las aguas marinas del Pacífico. Hasta ahora, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural no ha publicado el acuerdo que establecerá las fechas para la temporada 2026-2027.
La determinación corresponde a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca y debe sustentarse en la evaluación técnica del IMIPAS, organismo encargado de estudiar el desarrollo, la abundancia y las tallas del recurso.
Parra Tiznado advirtió que la falta de una definición mantiene en incertidumbre a miles de familias de Tecuala, Rosamorada y Santiago Ixcuintla que dependen de la zafra camaronera.
“Una decisión oportuna permitiría a los pescadores nayaritas aprovechar el producto antes de que emigre al mar”, sostuvo el legislador. De lo contrario, añadió, Nayarit perderá un recurso desarrollado en sus esteros que finalmente será aprovechado por la flota sinaloense.







