La proliferación de vehículos de movilidad personal en las principales arterias de la entidad ha generado una creciente preocupación por la seguridad de quienes los tripulan. Actualmente, estos equipos motorizados comparten espacio con el transporte público y automovilístico sin una normativa clara que defina sus límites de desplazamiento. Dicha situación expone a los conductores de unidades ligeras a sufrir percances que podrían comprometer su integridad física en zonas de alta velocidad.
Patinetes eléctricos, equipados con baterías recargables y diseñados para el traslado individual rápido, se han convertido en la opción preferida de muchos ciudadanos para evitar el congestionamiento vial. No obstante, su incorporación al flujo vehicular tradicional se realiza bajo un esquema de libre tránsito que no contempla las disparidades de dimensiones y protección frente a un coche. Esta brecha tecnológica y normativa requiere una intervención inmediata para armonizar la convivencia en el espacio público capitalino.
Ante este escenario de riesgo, el diputado local de MORENA, Luis Daniel Pérez Lerma, consideró imperativo establecer reglas claras para la circulación de estas unidades en Nayarit. La propuesta se enfoca principalmente en evitar que las vialidades primarias se conviertan en escenarios de tragedias, priorizando el ordenamiento en lugar de la prohibición. Sólo mediante una estructura legal adecuada será posible integrar estos modernos medios de transporte al entorno urbano de manera sostenible y segura.
Trasladar la operación de los scooters hacia las ciclovías existentes se presenta como la alternativa más viable para reducir la posibilidad de colisiones fatales. Al separar físicamente a los usuarios de los carriles destinados a motores de combustión, se minimiza el peligro de atropellamiento y se fomenta un uso más ordenado de la infraestructura disponible. Esta reubicación estratégica permitiría que el flujo de tráfico pesado no se vea interrumpido por la presencia de conductores vulnerables en puntos ciegos.
Autoridades de la Secretaría de Movilidad y la Policía Vial de Tepic deberán coordinar esfuerzos para supervisar el cumplimiento de estas nuevas directrices en el corto plazo. La labor conjunta entre las dependencias estatales y municipales resulta fundamental para analizar los puntos críticos de accidentalidad y aplicar las sanciones o correcciones necesarias. Garantizar que la normativa pase del papel a la práctica es el paso decisivo para transformar la movilidad en la capital nayarita.
Proteger a la población joven que utiliza diariamente este medio para acudir a sus centros de estudio o trabajo es la prioridad de la agenda legislativa en materia de transporte. El diseño de políticas públicas enfocadas en la seguridad vial previene gastos catastróficos en salud y promueve una cultura de respeto mutuo en las calles. Un entorno vial controlado asegura que la modernización del transporte no ocurra a costa de la vida o la tranquilidad de las familias.







