Hay padres que todavía dicen que no cuando el personal de salud llega a vacunar a sus hijos contra el virus del papiloma humano (VPH). Beatriz Ruiz Huerta, secretaria de Salud de Nayarit, reconoció que entre algunas familias persisten las dudas y cierta resistencia hacia esta vacuna, que se aplica a niñas y niños de entre 11 y 12 años.
La desconfianza, explicó, viene de los primeros años de la vacuna, cuando hubo polémica y circularon versiones de que provocaba muchos efectos adversos. La funcionaria lo negó, y recordó que el propósito es que haya menos mujeres con cáncer cervicouterino.
Por eso hizo un llamado a madres y padres de niñas y niños de quinto de primaria para que dejen que el sector salud aplique la vacuna.







