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Lustra zapatos para el sustento diario

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“Empiezo por recorrer el mercado Morelos, después me voy para la Alameda y termino mi recorrido en el mercado de Abastos, a veces me gano mis doscientos pesos, a veces trescientos, a veces 150 pesos, muchas veces sólo me aviento dos boleadas y muchas veces nada”, narró Lorenzo Lerma.

Desde que era casi un niño, don Lorenzo Lerma Valdez, empezó a trabajar como comerciante en la ciudad de Tepic y posteriormente en el municipio de Santiago Ixcuintla. 

El señor Lerma Valdez, narró que en su niñez vendía garapiñados y pistaches, para después dedicarse a vender nieve de garrafa, hasta convertirse en lo que hoy es en actualidad, un lustrador de calzado, labor con la que logra ganar entre 200 y trescientos pesos al día, mientras recorre las calles de la capital nayarita.

Don Lorenzo, contó que todos los días sale de su hogar a trabajar entre 8:30 y 9 de la mañana: “empiezo por recorrer el mercado Morelos, después me voy para la Alameda y termino mi recorrido en el mercado de Abastos, a veces me gano mis doscientos pesos, a veces trescientos, a veces 150 pesos, muchas veces sólo me aviento dos boleadas y muchas veces nada, pero aquí seguimos”.

A pesar de la situación económica, don Lorenzo aseveró que a sus casi 70 años de edad, seguirá trabajando para lograr llevar el pan a su mesa: “no soy casado, nunca tuve hijos, vivo con una hermana, pero pues es necesario llevar el sustento a la casa, cuando era joven me robé una mujer que vivía en Santiago, me la traje a Tepic, digo me la robé porque antes así se decía cuando tu novia decidía irse a vivir contigo, entonces me la traje a Tepic pues,  pero la dama no podía tener hijos y la tuve que dejar, pero no la dejé en la calle, la llevé a Santiago y se la entregué a sus padres, no sé de quién de los dos era el del problema de no tener hijos, eso nunca lo supe porque nunca más me volví a juntar con alguien, no sé si sea una maldición o una bendición vivir sin mujer, pero a veces me siento solo; cayendo y levantando seguiré viviendo, soy diabético, pero trato de llevar una vida normal, digo normal, pero sin consumir grandes cantidades de azucares y harinas, camino mucho, me duermo temprano y me checo constantemente mi presión, mis niveles de azúcar y mi oxigenación y aquí seguiremos hasta que el jefe me mande llamar”, concluyó don Lorenzo.

Fernando Ulloa Pérez
Fernando Ulloa Pérez
Reportero con más de 20 años de experiencia en medios de comunicación locales. Con vasta pericia en periodismo social, político y de seguridad.
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