Peloteo | Justa medida

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Hay que poner la goleada de la Selección Mexicana sobre su similar de Irak en su justa dimensión. El contrincante ofreció poco o nada. Ni a melón le supo al Tri. Los iraquíes conforman un equipo inocente. Sería ridículo volarse por un triunfo en aquellas circunstancias. No fue un buen sinodal ni se pareció mucho que digamos al conjunto de Arabia Saudita, tercer rival de los verdes en el inminente Mundial de Catar.

Vimos a Talavera en la portería y a Héctor Herrera muy suelto como un volante pasador de buena proyección. Vega anotó un tanto de excelente factura aprovechando un servicio adelantado de Jesús Gallardo, que también marcó. El naturalizado Funes Mori metió su golecito, lo cual seguramente fortaleció la idea equivocada de Gerardo Martino de ponerlo de inicio el día 22 contra el escuadrón de Polonia.

Por otra parte, el caso de Raúl Jiménez podría convertirse en una tragedia deportiva en caso de que el hidalguense no pueda recuperarse al cien por ciento para jugar el Mundial (la lista definitiva se dará a conocer el próximo lunes 14 al mediodía). Y aun estando en buenas condiciones, llegaría sin haber jugado un solo partido en más de 80 días debido a una pubalgia, factor que seguramente jugará en contra del delantero.

El último partido de preparación será la próxima semana contra Suecia, un rival que hizo ver su suerte a la Selección en el Mundial de Rusia y que representará un escollo mucho más difícil antes del viaje a Catar.

Roles distintos

Miguel Layún declaró que la prensa no debe juzgar al equipo nacional sino hasta después de que termine el Mundial, pero el juicio tiene que hacerse en cada partido de preparación. Para eso está la prensa. A eso nos dedicamos. Y pidió apoyo a los comunicadores, pero lo que no le queda claro al veracruzano ni a Héctor Herrera (que declaró recientemente en parecido tenor) es que los roles del aficionado y el periodista son completamente diferentes.

El aficionado o fan sí está para apoyar con todo a la Selección, al igual que algunas televisoras y los patrocinadores, pero la labor del periodista es investigar, informar y opinar, no ser porrista del equipo. No hay nada más vulgar que un periodista convertido en porrista.

Nulificación

La Final de Ida de la Liga de Expansión en el Estadio Azulgrana terminó con empate sin goles pero “a favor” del Celaya. Impecable trabajo defensivo de los hombres dirigidos por Paco Ramírez, que nulificaron a un Atlante machacón, incisivo, pero poco claro frente a la portería cajetera.

La defensa celayense jugó por nota y no cayó en ninguna distracción en los más de noventa minutos de fragorosa contienda. Mario García, el técnico potro, se comía las uñas, era un manojo de nervios durante un partido trabado, cerrado, de poco brillo.

Lo grave de todo esto es que todo el buen desempeño del equipo que salga campeón, el apoyo incondicional de su parcialidad y la inversión económica de sus dueños no se verán recompensados con el ascenso al máximo circuito, producto del aberrante sistema de una liga que algunos llaman “de extinción”.

Recientemente Mikel Arriola, presidente de la Liga, anunció que el ascenso se reabrirá en 2024. Así pues, espera a los clubes un año más de picar piedra antes de empezar a pensar en subir a la Primera División, ya sea por dedazo o por méritos deportivos.

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