La presidenta de la Asociación de Hoteles y Moteles en el sur del estado, Georgina Ocampo, informó que la ocupación en municipios como Ixtlán del Río, San Blas, Tecuala y Acaponeta fue inferior a lo proyectado durante Semana Santa y Pascua. Según los reportes del sector empresarial, diversas habitaciones permanecieron sin huéspedes incluso durante los días de mayor demanda, que comprenden de viernes a domingo en ambos periodos.
Esta tendencia se atribuye a un cambio en los hábitos de consumo de los viajeros nacionales. Datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO) sugieren que las familias mexicanas optaron por realizar actividades recreativas dentro de sus propias entidades federativas, lo que redujo considerablemente el desplazamiento hacia destinos fuera de sus lugares de origen.
El análisis del sector destaca que la preferencia de los visitantes se concentró principalmente en sitios con presencia de agua, tales como playas, ríos o lagunas. En el caso de la entidad, los puntos con mayor movimiento fueron Santa María del Oro, San Blas, Bahía de Banderas y la playa El Novillero, dejando en segundo plano a las zonas que no cuentan con estos atractivos naturales.
Ocampo explicó que en las regiones donde no existen litorales, las personas prefirieron acudir a balnearios o espacios con albercas. Esta inclinación confirma que la mayoría de las familias buscan entornos acuáticos para disfrutar del asueto, lo cual afectó la demanda en los hoteles ubicados en zonas urbanas o de paso que no ofrecen dichas amenidades.
Finalmente, se dio a conocer que algunos establecimientos del sur del estado apenas alcanzaron un máximo del 70 por ciento de su capacidad. Este porcentaje sólo se registró durante los días viernes y sábado, mientras que el resto de las semanas la actividad económica se mantuvo por debajo de las expectativas, marcando un balance discreto para el sector turístico regional.







