Con mayo apenas arrancando y temperaturas que ya rebasan los 35 grados en buena parte del país, miles de familias en Nayarit comenzaron la temporada de calor con el mismo miedo de cada año: abrir el recibo de la luz y encontrarse con un golpe directo al bolsillo.
Desde el pasado 1 de mayo, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) activó oficialmente el subsidio de verano, un esquema diseñado para amortiguar el consumo excesivo provocado por ventiladores, minisplits y aires acondicionados. Pero aquí viene el detalle que muchos desconocen: no todos reciben el mismo apoyo y, peor aún, mucha gente ni siquiera sabe bajo qué tarifa está pagando.
La realidad es que el subsidio no se asigna “por estado” como suele creerse en redes sociales o conversaciones de café. Se asigna por localidad y por historial climático. Es decir, dos municipios vecinos pueden tener apoyos distintos, aunque sufran el mismo calor infernal.
Actualmente, el beneficio alcanza al 42% de los usuarios domésticos del país, lo que representa alrededor de 20.8 millones de familias. Entre los estados considerados dentro del esquema aparecen Nayarit, Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Baja California, Baja California Sur y Tamaulipas.
Para saber si el subsidio ya está activo en un hogar, no hace falta acudir a oficinas ni perder medio día en fila. Basta revisar el apartado “Tarifa” en el recibo de CFE, justo debajo de los datos del titular.
Ahí aparece una clasificación que define cuánto apoyo recibe cada usuario.
Así funcionan las tarifas de verano de la CFE
- Tarifa 1
- Aplicada en zonas templadas.
- Permite un consumo aproximado de 250 kWh mensuales subsidiados.
- La CFE considera que en estas regiones el uso de aire acondicionado no es indispensable.
- Tarifa 1A
- Diseñada para zonas con temperatura media de 25 grados.
- Subsidia alrededor de 300 kWh por mes.
- Tarifa 1B
- Corresponde a localidades con temperatura promedio de 28 grados.
- El límite subsidiado ronda los 400 kWh mensuales.
- Tarifa 1C
- Aplicable en regiones con temperaturas medias de 30 grados.
- Permite hasta 850 kWh mensuales con apoyo gubernamental.
- Tarifa 1D
- Destinada a zonas con promedio de 31 grados centígrados.
- Subsidia aproximadamente mil kWh al mes.
- Tarifa 1E
- Para localidades donde la media alcanza los 32 grados.
- El apoyo puede cubrir hasta 2 mil kWh mensuales.
- Tarifa 1F
- La más alta y más generosa del sistema.
- Se aplica en regiones con temperaturas medias de 33 grados o más.
- Permite hasta 2 mil 500 kWh subsidiados.
- Es común en zonas de calor extremo como Sonora, Sinaloa y Baja California.
La lógica del sistema es simple: mientras más alta sea la letra, mayor es el subsidio. Pero también existe una trampa silenciosa.
La CFE no modifica tarifas por una ola de calor aislada. El sistema se basa en registros históricos de temperatura de los últimos tres años, elaborados con datos de CONAGUA.
Eso significa que aunque una ciudad viva semanas sofocantes arriba de 40 grados, el subsidio no cambia automáticamente si su promedio histórico no alcanza el criterio técnico.
Traducido al lenguaje ciudadano: hay familias sudando igual que otras regiones, pero pagando más.
Otro apartado ignorado por miles de usuarios es el gráfico llamado “Apoyo Gubernamental”.
Ahí se muestra cuánto cuesta realmente producir la energía y cuánto termina pagando el usuario gracias al subsidio federal.
Durante el verano, en zonas con Tarifa 1F, el gobierno puede absorber hasta el 80% del costo real del consumo básico.
Si ese apartado aparece en ceros o con cantidades mínimas, hay dos posibles explicaciones:
- El subsidio aún no entra en vigor en el contrato.
- El usuario ya rebasó los límites permitidos.
Y ahí es donde aparece el verdadero monstruo del sistema eléctrico mexicano.
La Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) es el castigo que la CFE aplica cuando un hogar rebasa el límite promedio mensual permitido para su zona.
En ese momento desaparece todo el subsidio.
No parcialmente.
No gradualmente.
Desaparece completo.
El usuario deja de pagar tarifa preferencial y comienza a cubrir prácticamente el costo real de la energía. Por eso existen casos donde un recibo brinca de 800 pesos a 4 mil pesos en un solo bimestre.
Y lo más grave es que muchas familias caen en DAC sin darse cuenta, sobre todo durante mayo, junio y julio, cuando los minisplits trabajan día y noche.
Especialistas en energía recomiendan vigilar el apartado de “Consumo Promedio” dentro del historial del recibo.
Si el consumo actual ya está muy por encima del promedio anual, es momento de reducir carga eléctrica antes de cruzar el límite.
Las recomendaciones de la propia CFE son básicas, pero efectivas:
- Aprovechar ventilación natural.
- Ajustar correctamente el aire acondicionado.
- Desconectar aparatos que no se utilicen.
- Utilizar focos LED.
- Evitar dejar equipos en modo de espera.
Porque sí, el subsidio ayuda, pero no hace milagros.
El subsidio de verano es un respiro temporal para millones de hogares, pero también es una trampa para quien cree que la electricidad se vuelve “barra libre” durante el calor.
La revisión del recibo ya no es un simple trámite doméstico. Se convirtió en una necesidad de supervivencia económica.
Y en estados como Nayarit, donde las temperaturas ya comenzaron a dispararse antes incluso del verano formal, entender cómo funciona la tarifa puede marcar la diferencia entre pagar un recibo manejable… o enfrentar una deuda imposible de sostener.







