Acciones preventivas para mitigar riesgos de inundación en las zonas bajas de la cabecera municipal avanzan mediante el desazolve continuo del arroyo El Indio y diversos zanjones estratégicos. Estas intervenciones, iniciadas hace más de un mes, pretenden garantizar que los cauces naturales operen con fluidez ante la intensidad de las precipitaciones registradas en la región.
Bajo la directriz de un esquema técnico diseñado por el Consejo Municipal de Protección Civil, Anabel Guerrero, presidenta municipal de Xalisco, coordina esfuerzos para despejar obstrucciones en puntos críticos. Esta planificación institucional permite actuar de manera anticipada en los sitios que representan una amenaza para el bienestar y la seguridad de los habitantes durante la temporada pluvial.
Existen múltiples áreas distribuidas en el tejido urbano que se mantienen bajo vigilancia permanente cada que ocurre una tormenta. Además del cauce principal que atraviesa la localidad, las brigadas monitorean canales secundarios para detectar acumulaciones de sedimentos que pudieran derivar en desbordamientos o afectaciones graves a la infraestructura vial.
Varios de los desafíos más persistentes para la administración radican en la disposición inadecuada de residuos sólidos por parte de la ciudadanía. Se ha detectado que la acumulación de desechos en las calles se convierte en el factor determinante de obstrucción del sistema de drenaje, lo cual resta efectividad a las tareas de limpieza realizadas previamente por el personal operativo.
La colaboración ciudadana resulta fundamental para evitar el almacenamiento de materiales de construcción como arena, grava o jal en la vía pública, ya que el arrastre de éstos por la corriente genera taponamientos severos en las alcantarillas. Mantener las calles despejadas es una medida necesaria para que la infraestructura urbana funcione correctamente y se proteja la integridad de las viviendas.







