Sesenta y siete trabajadores del volante que dedicaron más de dos décadas a la operación de vehículos de transporte público recibieron la titularidad de sus propias concesiones. Este proceso de formalización les permite transitar de ser empleados a propietarios de sus herramientas de trabajo, asegurando un patrimonio sólido para sus hogares. Además de los permisos legales, se otorgaron financiamientos directos de 100 mil pesos sin intereses para que los nuevos concesionarios adquieran unidades motrices recientes que mejoren la calidad del servicio en la entidad.
Mediante una inversión que ronda los 10 millones de pesos, el presupuesto estatal también alcanzó para beneficiar a siete ejidos con títulos de transporte y veinte créditos adicionales del programa Hermanando Nayarit. Éste último consiste en préstamos de 50 mil pesos cada uno, destinados a potenciar proyectos productivos de emprendedores locales que buscan expandir sus negocios. La estrategia busca inyectar capital en sectores que históricamente han carecido de acceso a la banca comercial, priorizando la confianza en la palabra de los ciudadanos por encima de los requisitos burocráticos tradicionales.
El gobernador del estado, Miguel Ángel Navarro Quintero, junto a la doctora Beatriz Estrada Martínez, presidenta del Sistema DIF Nayarit, resaltó que estas acciones representan un acto de conciencia hacia quienes fueron ignorados por administraciones previas. Durante el encuentro con los beneficiarios, se señaló que la mejor garantía para estos créditos es la honestidad de los trabajadores nayaritas, quienes han demostrado constancia a lo largo de su trayectoria laboral. Asimismo, las autoridades reiteraron que la política estatal se enfocará en seguir atendiendo directamente a las comunidades y a los pequeños emprendedores antes de concluir el presente año.
Dichas medidas administrativas responden a una sentida demanda de justicia social para hombres y mujeres que permanecieron años sin ser tomados en cuenta en el reparto de beneficios institucionales. El compromiso gubernamental reside en escuchar a quienes han estado frente al volante bajo condiciones de incertidumbre patrimonial, reconociendo el sacrificio diario de quienes operan las rutas de transporte. Al proporcionarles la seguridad de una concesión propia, se eleva su estatus económico y se brinda estabilidad a las familias que dependen de esta actividad.
Sólo a través de financiamientos accesibles es posible modernizar el sistema de transporte sin comprometer la economía de los prestadores del servicio. La entrega de estos créditos sin tasas de interés elimina los obstáculos financieros que impedían a los choferes renovar su parque vehicular o emprender proyectos alternos. Esta visión de fomento productivo se extiende a los núcleos ejidales, permitiendo que la colectividad rural también participe en los beneficios de la movilidad regulada e integre a las zonas más apartadas en la dinámica comercial de la capital.
Consolidar una administración al servicio de toda la población requiere transformar la voluntad política en hechos jurídicos y económicos que trasciendan los periodos de gestión. Los beneficiarios expresaron que la obtención de estas concesiones marca el fin de una etapa de arrendamiento para dar paso a una era de autonomía empresarial y crecimiento personal. El gobierno estatal reafirmó su intención de seguir potencializando el talento de jóvenes y adultos mediante esquemas de apoyo similares, asegurando que la soberanía económica de los ciudadanos sea la base del desarrollo regional.







