La vigilancia sanitaria en el campo nayarita reporta un acumulado de 154 detecciones de gusano barrenador. Mediante mecanismos de control y seguimiento estrecho, las instancias pecuarias lograron que la cifra de casos activos descienda a 65, lo que representa un avance en la contención de esta plaga que afecta la productividad regional.
Detectan la mayor concentración de esta problemática en los municipios de Compostela, Bahía de Banderas e Ixtlán del Río. Rosa Esthela Flores Salcido, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, explicó que la prioridad institucional radica en frenar la propagación mediante la identificación temprana de las heridas en los animales y el tratamiento inmediato.

Bajo un esquema de monitoreo técnico, se determinó que la movilidad de la mosca transmisora es el factor determinante en la dispersión, debido a su facultad para volar distancias considerables. Esta característica biológica facilita que la infestación se traslade entre diferentes hatos, lo cual obliga a los productores a mantener una inspección rigurosa de cada ejemplar.
Diversas especies se encuentran vulnerables ante el parásito, pues además de los bovinos, se registran afectaciones en perros, caballos y cerdos. La amplitud de huéspedes potenciales exige que las medidas de higiene y curación de lesiones se apliquen de forma integral en todas las unidades de producción y zonas habitacionales cercanas a los potreros.
El reporte oficial confirma que la situación sanitaria sólo compromete al sector animal, sin registro de contagios en seres humanos. Las brigadas mantienen el estado de alerta para salvaguardar el patrimonio de las familias que dependen del sustento diario derivado de la actividad pecuaria en la entidad.







