La rehabilitación de 48 mil 689 kilómetros de vías terrestres marca el avance del programa federal destinado a optimizar la conectividad nacional al cierre del primer semestre. Esta cifra representa un despliegue masivo de recursos técnicos para garantizar la funcionalidad de la Red Carretera Federal Libre de Peaje, donde se han atendido ya 39 mil 204 baches. La inversión en mantenimiento preventivo busca reducir los costos logísticos y mejorar la seguridad del transporte de carga y pasajeros en todo el territorio.
Informó la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, bajo la dirección de Jesús Esteva Medina, que la estrategia se divide en conservación rutinaria y periódica. Durante esta fase inicial, se atendieron 45 mil 441 kilómetros mediante labores de limpieza, bacheo y mantenimiento de drenajes. Para estas tareas se utilizaron 20 mil 198 toneladas de mezcla asfáltica, cubriendo una superficie total de 125 mil 453 metros cuadrados en las diversas regiones del país.
Cerca de 19 mil 258 trabajadores, organizados en 913 cuadrillas, operan actualmente en los frentes de obra distribuidos estratégicamente. En el rubro de conservación periódica, que implica una intervención mayor en la capa de rodadura y estructuras, se rehabilitaron 2 mil 574 kilómetros. Esta etapa requirió el uso intensivo de 2 millones 220 mil 075 toneladas de asfalto para restaurar 19 millones de metros cuadrados de pavimento.
Mediante el uso de tecnología avanzada, la dependencia federal integró 120 máquinas de última generación conocidas como Trenes de Pavimentación. Este equipo permitió la recuperación de 674 kilómetros con una eficiencia superior en tiempos y costos operativos. La aplicación de 581 mil 325 toneladas de mezcla asfáltica bajo este esquema tecnificado cubrió una superficie de 5 millones de metros cuadrados, optimizando la durabilidad de la carpeta de rodamiento.
El esquema operativo del presente año establece como meta cubrir dos veces los 45 mil 617 kilómetros que integran la red prioritaria. Tras concluir la primera etapa de intervención, las cuadrillas iniciaron de inmediato la segunda fase de mantenimiento para asegurar la estabilidad de las vías ante el desgaste natural y las condiciones climáticas. La planeación técnica busca anticiparse al deterioro estructural, priorizando la reposición de señales y la reconstrucción de cunetas en los tramos más transitados.
Dichas acciones responden a la necesidad de contar con infraestructura que soporte el dinamismo económico de las distintas zonas productivas. La mejora en la red libre de peaje impacta directamente en la reducción de accidentes y en la eficiencia del traslado de mercancías. Mantener la integridad de los drenajes y la señalización clara contribuye a una movilidad segura, fortaleciendo el patrimonio vial que conecta a las familias en las diversas entidades federativas.







