Las acciones de mantenimiento en la infraestructura del drenaje pluvial de la capital abarcan tanto el retiro continuo de residuos como la rehabilitación integral de las piezas metálicas colapsadas en la vía pública. Los trabajos buscan asegurar el correcto flujo de las corrientes de agua y mitigar riesgos para peatones y conductores durante el periodo de precipitaciones.
La degradación del equipamiento urbano responde al deterioro por el paso de vehículos y a fallas en el soporte original de las estructuras. De acuerdo con la directora de Obras Públicas de Tepic, Cipactli Tirado, diversas rejillas concluyeron su periodo de utilidad, por lo que las cuadrillas municipales proceden a la fabricación e instalación de nuevas piezas para evitar accidentes en los encharcamientos.
La acumulación de desechos arrastrados por las escorrentías agrava el problema de absorción en las alcantarillas, ocultando los desperfectos estructurales bajo los espejos de agua. Ante este panorama, el personal operativo interviene de manera inmediata tras las tormentas para retirar el material que obstruye la superficie de la infraestructura.
Las tareas preventivas complementan la limpieza superficial con maniobras de desazolve profundo en los pozos de visita y colectores principales. La estrategia municipal contempla guardias operativas asignadas para desplegar maquinaria e insumos en los puntos con mayor historial de colapso pluvial.
La respuesta oportuna de los equipos de obra pública busca mantener la capacidad operativa del sistema de drenaje en las avenidas prioritarias. La atención de estos reportes constituye un factor determinante para resguardar la movilidad y la seguridad patrimonial de las familias en la ciudad.







