Especialistas en salud infantil confirmaron que la leche materna constituye un tejido biológico vivo capaz de adaptar su estructura química para acompañar las distintas fases del desarrollo del recién nacido. Durante las jornadas conmemorativas del mes de la lactancia, médicas del sector público explicaron cómo este fluido modifica de forma constante sus propiedades nutricionales desde el momento del parto.
La arquitectura nutricional del alimento base combina tres macromoléculas esenciales: proteínas, grasas y carbohidratos en concentraciones exclusivas para la especie humana. Evelyn Cortés, neonatóloga del Hospital General del ISSSTE Dr. Aquiles Calles Ramírez, detalló que la lactosa presente en esta sustancia posee una formulación específica que difiere radicalmente de los componentes lácteos de origen animal, facilitando una digestión óptima en el aparato gastrointestinal del bebé.
El proceso de transformación inicia en los primeros días tras el nacimiento con la producción del calostro, una fase inicial caracterizada por una consistencia espesa y un tono amarillento. Esta primera entrega destaca por registrar una baja presencia de carbohidratos frente a un empaque denso de grasas y anticuerpos, diseñado para proteger los órganos internos del recién nacido durante sus primeras horas de exposición al ambiente exterior.
Conforme transcurre el ciclo alimentario, el fluido atraviesa una etapa de transición hasta consolidarse como leche madura, adquiriendo una tonalidad más clara y una fluidez ligera. La especialista destacó que no existen dos formulaciones idénticas en el ámbito clínico, dado que el organismo materno ajusta la densidad de las grasas y azúcares en respuesta directa a las demandas metabólicas particulares de cada criatura.
Instituciones de salud promueven el acompañamiento informativo a las madres gestantes para dar seguimiento a cada fase del amamantamiento. El conocimiento preciso sobre la maduración de este tejido biológico fortalece el cuidado de los lactantes y garantiza un esquema de nutrición integral durante los momentos de mayor crecimiento físico.







