El jerarca católico cumplirá el próximo 31 de enero su primer trimestre al frente de la diócesis, periodo en el que asegura haber recibido un trato excepcional por parte de los fieles. Engelberto Polino Sánchez subrayó que en cada visita a las diversas comunidades del estado, la respuesta de la gente ha sido de júbilo y apertura. Este recibimiento ha facilitado un proceso de transición tras haber servido durante cuatro décadas en su natal Jalisco.
El prelado reconoció que el cambio de residencia después de cuarenta años en Guadalajara representa un reto personal y emocional. No obstante, enfatizó que los paisajes naturales, los valores de la población nayarita y la gastronomía regional han sido factores clave para su rápida integración. Entre sus preferencias actuales, destacó el pescado zarandeado como uno de los elementos culturales que más ha disfrutado durante su estancia.
La adaptación del obispo incluye un estrecho acompañamiento del cuerpo de sacerdotes de la entidad. Polino Sánchez manifestó sentirse arropado por sus compañeros, con quienes trabaja para fortalecer la estructura eclesiástica en la región. Este ambiente de colaboración ha permitido que las actividades pastorales se desarrollen con fluidez desde su llegada en noviembre pasado.
El proceso de integración de monseñor Polino es visto por la comunidad como una etapa de renovación para la Iglesia local. Su enfoque en el contacto directo con los habitantes busca estrechar los vínculos entre la institución y la sociedad civil. La calidez humana de los nayaritas ha sido el motor principal para que el obispo declare sentirse ya como una parte integral de esta demarcación religiosa.
Finalmente, el obispo reiteró su compromiso de seguir recorriendo el territorio estatal para conocer a fondo las necesidades y tradiciones de cada parroquia. La Diócesis de Tepic se encamina así a consolidar una nueva etapa bajo un liderazgo que prioriza la cercanía y el respeto por la identidad local. Se espera que las celebraciones por su tercer mes de gestión marquen el inicio de proyectos pastorales a largo plazo.



