La temporada de tabaco en las costas de Nayarit dejó pérdidas que varios productores no podrán absorber. De las ocho mil hectáreas cultivadas, el 80 por ciento obtuvo poco más de dos toneladas por unidad, por debajo de lo esperado, y el 20 por ciento restante apenas llegó a mil 500 kilos, la mitad de las tres toneladas que levantaban en ciclos anteriores.
Las empresas compradoras aplicaron descuentos adicionales con el argumento de que las hojas se entregaron con humedad excesiva, lo que redujo aún más el ingreso de los productores. Quienes firmaron contratos con anticipos enfrentan ahora la obligación de devolver la totalidad de los recursos recibidos si no cubren el volumen comprometido, según explicó Noé Chavarín, titular de la Asociación Rural de Interés Colectivo, la ARIC tabaquera.
Cada hectárea de tabaco requiere una inversión de poco más de cien mil pesos, dijeron los afectados. Con los precios obtenidos y los descuentos aplicados, los productores más golpeados no recuperarán ese capital en esta temporada.







