Las autoridades de salud del estado convocaron a una jornada de sensibilización previa al Día de la Salud Materna y Perinatal. El objetivo principal consiste en exhortar a las mujeres a priorizar la atención médica preventiva, entendiendo que el cuidado debe comenzar incluso antes de la gestación para garantizar condiciones óptimas de seguridad física y biológica.
La titular de la Secretaría de Salud, Beatriz Adriana Ruiz Huerta, explicó que un control prenatal efectivo supera la simple realización de ultrasonidos. Se requiere de una vigilancia médica constante que prepare el organismo para albergar una nueva vida, servicio que se ofrece sin costo en las unidades del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar para todas las interesadas.
En el territorio se contabilizan aproximadamente 15 mil embarazos anuales, de los cuales cerca de 500 presentan complicaciones de alta gravedad durante el proceso o en el momento del parto. El promedio de fallecimientos registrados en el último lustro se mantiene en siete casos por año, cifra que las instituciones buscan erradicar mediante la detección temprana de anomalías.
Entre los factores que elevan el riesgo de mortalidad se encuentran las hemorragias, la hipertensión y los procesos infecciosos no atendidos. Las infecciones en vías urinarias representan una de las principales amenazas si no reciben tratamiento oportuno, por lo que la exploración médica debe ser integral para identificar padecimientos como diabetes que la paciente pudiera desconocer antes de concebir.
La normativa vigente permite la interrupción legal del embarazo bajo tres causales específicas y determinantes. Éstas incluyen los casos donde se pone en riesgo la vida de la madre, cuando la gestación deriva de una agresión sexual o ante la presencia de malformaciones fetales que resulten incompatibles con la vida extrauterina.
La estrategia de salud pública enfoca sus esfuerzos en transformar la visión del cuidado materno hacia un seguimiento preventivo y exhaustivo. Asegurar la integridad de las mujeres y sus hijos depende de una evaluación profesional de pies a cabeza, consolidando una red de protección médica que acompañe a la paciente en cada etapa de su maternidad.







