
Sugiere MARÍA DE LA CRUZ ROBLES VILLARREAL, mejor conocido como CRUCITA, que, dicho sea de paso, es la primera mujer que preside el Consejo Empresarial de Nayarit, a los empresarios que tengan que pagar utilidades, y a algunos que ya pagaron porque se les cumplió el plazo, que le den una ayudadita a esta prestación en favor de los empleados.
La sugerencia viene luego de que los compañeros de la prensa, la cuestionaron en su calidad de dirigente estatal del Consejo Empresarial, el CEN, sobre el pequeño reparto que hicieron algunas empresas de este beneficio, y pues CRUCITA, eso fue lo que pudo sugerir, que los empleadores que tienen la obligación de entregar este beneficio, hagan lo posible por ser bondadosos hasta donde les sea posible.
Claro, la líder del Consejo Empresarial de Nayarit, habla desde la óptica del humanismo, de la ayuda, de la solidaridad del patrón con el trabajador, lo que se ve bien, pero como dicen ahora utilizando esa expresión para disfrazar otras verdades o no verdades, me refiero a que seguramente los empleadores, patrones, empresarios, tienen otros datos.
En México, que una empresa no registre utilidades (y por ende no pague el Reparto de Utilidades o PTU) se debe a factores legales, financieros u operativos. Aunque a menudo se asume que hubo ganancias, existen razones técnicas y estrategias empresariales que explican esta situación.
Las razones principales por las que una empresa declara “cero utilidades” incluyen:
Pérdidas fiscales: Si la empresa gastó más de lo que ingresó en el año fiscal, o tiene pérdidas de años anteriores, la ley le permite acumularlas y restarlas, resultando en cero ganancias fiscales.
Esta primera razón de la falta de utilidades se ha acrecentado en los últimos años debido a la baja del producto interno bruto (PIB), dadas las circunstancias económicas que los mexicanos ven y sienten. Me refiero a que operar una empresa se ha vuelto complicado en materia económica, desde los aumentos de impuestos en algunos sectores, hasta las constantes sanciones por determinadas causas laborales.
Algunas veces, las empresas tienen pérdidas, pero suponen al hacer sus planeaciones anuales que el siguiente año se recuperarán e incluso podrán otorgar más utilidades en el momento de los repartos, pero se encuentran con la mala novedad de que el siguiente año, fue peor que el pasado en el que tuvieron que absorber sus pérdidas y dejarlas en ese renglón dentro del balance, así que si eso ocurrió el año pasado fiscal, muchos que no avanzaron, si este año les fue mejor, lo que hicieron fue deducir sus pérdidas del ejercicio fiscal anterior, y eso los dejó en cero o pocas utilidades.
Hay otro concepto que provoca pocas utilidades, esto es Deducciones e inversiones: La ley permite deducir gastos operativos, pago de nóminas, compra de maquinaria, mantenimiento y depreciación de activos. Reinvertir las ganancias en la expansión del negocio reduce drásticamente la utilidad fiscal.
Este concepto lo recuerdo muy bien cuando hace años trabajé en dos bancos, uno de ellos todavía existe, es ahora propiedad española, pero bueno, el asunto es que los trabajadores esperábamos con ansias las utilidades, veíamos que tenía utilidades de miles de millones, y entonces nuestro sobre venía a veces con una quincena de más o menos incluso, y nos daba tristeza, pero luego nos explicaban que la institución había gastado muchos millones de pesos, en bienes inmuebles que nos iban a beneficiar, porque “nuestro”, banco iba a tener más capital y eso lo fortalecía, nunca vimos el beneficio personal, pero nos daba gusto saber que la institución podía presumir a costillas de darnos menos reparto de utilidades.
Por otra parte, las empresas de nueva creación (primer año), las nuevas instituciones de la industria extractiva (exploración) y las instituciones sin fines de lucro están exentas por ley de repartir utilidades, así que mis queridos amigos y amigas, que ayer escuché decir que les entregaron en algunos casos, utilidades de 70 pesos, pues quizá les tocó una empresa de nueva creación y sin obligación alguna, hizo el esfuerzo de darles para una torta y un refresco.
Pero que no se me pase un factor importantísimo en estos conflictos de pagos de utilidades, hay puntos donde empieza a influir el manejo humano, por ejemplo, la mala administración de una empresa o la baja rentabilidad, pueden hacer que termine su ejercicio fiscal sin ninguna ganancia, porque como ustedes seguramente lo han visto cuando circulan por el centro de Tepic, algunos negocios francamente siempre están solos.
Ayer, por ejemplo fui a comprar un diccionario de antónimos a la librería Porrua, esa que alguna vez estuvo en plaza fórum, y que hoy día, está por la avenida México, entre Miñón y Abasolo, de entrada vi tres empleados, uno está en la caja cobrando, otro atiende a la clientela y otro más me dio la impresión que es el bodeguero; bueno estos tres empleados duran horas ahí, la librería está sola casi siempre, eventualmente tiene algún cliente, así que aunque suene duro decirlo, me da la impresión de que este negocio de vender libros, no es muy rentable y que los empleados seguramente no tendrán muchas utilidades. Un entorno de altos costos operativos, inflación o bajas ventas puede provocar que simplemente no exista un margen de ganancia.
Así que el mundo de los negocios, no es tan sencillo como algunos creen, y el esfuerzo de los empresarios, no siempre es reconocido, finalmente estos mismos empresarios son con los que sus impuestos, permiten el chorro de ayudas económicas llamadas becas y apoyos, entre otros muchos socorros…hasta mañana







