La Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad de Tepic intensificó los operativos preventivos en diversas demarcaciones ante el incremento de reportes ciudadanos sobre asaltos a transeúntes y robos a casa habitación. Estas acciones surgen a partir de los recorridos de supervisión donde los comités de acción ciudadana manifestaron la urgencia de retirar vehículos abandonados, los cuales son señalados como focos de inseguridad y consumo de sustancias prohibidas en la vía pública.
Detalló José de Jesús Ibarra García, titular de la dependencia, que el retiro de unidades en desuso constituye una prioridad institucional, pues estos espacios suelen ser utilizados por infractores para ocultarse. Aquellos propietarios de talleres mecánicos o de pintura que mantienen automóviles en el exterior ya recibieron los apercibimientos correspondientes; de ignorar la normativa, las unidades serán remitidas al depósito oficial además de aplicar las sanciones económicas respectivas por invadir espacios exclusivos.
Las estrategias operativas se definen durante las reuniones regionales de seguridad que se celebran diariamente, donde se analizan los delitos de mayor incidencia para diseñar planes de trabajo específicos. La información recabada se comparte con la Mesa Estatal de Seguridad, permitiendo una colaboración estrecha entre las corporaciones de los tres niveles de gobierno para optimizar los recursos y la vigilancia en las zonas críticas identificadas mediante reportes directos.
Insistió la autoridad municipal en que la eficacia de las detenciones depende directamente de la participación ciudadana a través de las querellas formales. Sólo mediante el reporte legal las instituciones pueden actuar con rigor, ya que la carencia de ésta facilita que los presuntos responsables recuperen su libertad en un plazo breve, permitiéndoles reincidir en su conducta delictiva bajo el amparo del temor que infunden en los afectados que deciden no declarar.
En el primer cuadro de la ciudad, el fenómeno delictivo se concentra principalmente en los robos a establecimientos comerciales, donde se ha detectado que el silencio de los propietarios por miedo a represalias dificulta el castigo a los infractores. Aunque en diversas ocasiones se logra la captura de los sospechosos mientras intentan alejarse del sitio, la falta de pruebas testimoniales y ratificaciones ante el juez impide que se inicie un proceso judicial sólido que garantice la permanencia de aquéllos en prisión.
La vigilancia se mantiene activa tanto en la mancha urbana como en las localidades rurales con el propósito de salvaguardar la integridad de los habitantes y su patrimonio familiar. El compromiso institucional se orienta a erradicar la delincuencia de forma paulatina, siempre bajo la premisa de que la comunicación constante entre la sociedad y la fuerza policial es el eje fundamental para reconstruir el tejido social y la paz pública en la capital nayarita.







