Habitantes de diversos municipios de la entidad se trasladaron a la capital del estado vecino de Jalisco con el objetivo de gestionar las visas que les permitan reencontrarse con sus seres queridos en el extranjero. La delegación, compuesta en su mayoría por personas de la tercera edad, busca romper ausencias prolongadas que en casos específicos superan las dos décadas sin contacto físico con sus descendientes. Las diligencias ante la representación consular estadounidense constituyen el último filtro legal para consolidar estos proyectos de identidad y vinculación afectiva.
Las gestiones institucionales y logísticas comenzaron desde el pasado mes de noviembre mediante el esquema de apoyo comunitario de las organizaciones de migrantes. La dirección del programa Uniendo Familias Nayaritas coordina el llenado de solicitudes de forma gratuita a través de los clubes adscritos a la Federación Nacional e Internacional de Nayaritas en Estados Unidos (FENINE), facilitando el acceso a sectores vulnerables que carecen de asesoría técnica. El proceso integral demanda alrededor de siete meses de acompañamiento continuo para agendar las citas, completar los registros biométricos y asegurar el traslado seguro de los participantes.
Durante la jornada en el consulado se presentaron historias de persistencia legal ante los estrictos criterios migratorios internacionales, como el caso de una ciudadana originaria de Ruiz que acudió por quinta ocasión tras experimentar rechazos previos debido a los nervios del interrogatorio formal. De igual manera, mujeres procedentes de localidades como El Recodo, en el municipio de Acaponeta, y Felipe Carrillo Puerto, en Compostela, registraron esperas de 21 y 26 años respectivamente para volver a ver a sus hijos. Para una de las viajeras más longevas, una mujer de 90 años nacida en 1935, la aprobación del documento representa la oportunidad de viajar a la Unión Americana a visitar a sus vástagos Héctor Javier y Roberto Villegas Castro.
El balance de la actividad consular arrojó una tasa de aprobación de entre el 60 y el 65 por ciento de los visados gestionados por el grupo de solicitantes. La actual política migratoria estadounidense redujo el volumen anual de permisos otorgados en un 30 por ciento, una restricción que eleva las exigencias para las personas adultas mayores. A pesar de las limitaciones burocráticas, el presidente de la FENINE, Isidro Castillón, detalló que el porcentaje obtenido representa un éxito para la organización y una satisfacción personal al cumplir con los objetivos de asistencia social del organismo que encabeza.
Los ciudadanos concluyeron la actividad con el retorno a la capital del estado después de cumplir un trayecto de viaje que sumó más de doce horas en carretera. Las familias que obtuvieron la autorización consular iniciaron de inmediato los preparativos de viaje y maletas para abordar los vuelos comerciales en las próximas semanas. Aquellos solicitantes que recibieron una respuesta negativa contarán con el respaldo de los asesores comunitarios para revisar las inconsistencias de sus entrevistas y reestructurar sus expedientes en los siguientes periodos de atención.







