La fisonomía de la capital estatal inició una transformación profunda hace más de cinco décadas, cuando la planeación urbana y el desarrollo social comenzaron a trazar el futuro de la región. En este escenario surgió una entidad dedicada a la construcción de espacios habitacionales que hoy celebra cincuenta y cuatro años de actividades constantes en el sector inmobiliario.
Aquel origen de lo que actualmente se conoce como Grupo Álica, representado por la empresa PINSA, marcó un punto de quiebre en la expansión de la ciudad mediante proyectos que introdujeron modelos de urbanización modernos. El primer fraccionamiento denominado Ciudad del Valle estableció estándares de vialidades amplias y una proyección de crecimiento ordenado que movió el eje habitacional hacia la zona sur del municipio.
Suma ya más de quince desarrollos inmobiliarios la trayectoria de la compañía, distribuidos entre Tepic y Xalisco, donde se han consolidado entornos aptos para la inversión y el patrimonio familiar. Estas zonas han permitido que miles de habitantes establezcan su residencia en áreas diseñadas bajo criterios de conectividad y servicios eficientes, favoreciendo la integración de las comunidades.
Actualmente, el equipo de trabajo se integra por más de cincuenta colaboradores especializados en la ejecución de obras que atienden la demanda de una sociedad en evolución permanente. La labor técnica se acompaña de un enfoque de sostenibilidad que busca elevar la calidad de vida de las personas mediante el ordenamiento territorial y la generación de empleos directos para la población local.
Dicha organización ratifica su intención de continuar con la edificación de comunidades que fortalezcan la economía regional y el bienestar social. Esta visión se mantiene vigente tras cinco décadas de participación activa en la industria de la construcción, priorizando la certidumbre jurídica y la solidez en cada proyecto entregado para quienes buscan consolidar su patrimonio en la entidad.







