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lunes, junio 22, 2026
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Una taza de café sin azúcar

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Una taza de café

sin azúcar, por favor

para que este cafecito

pueda darme su sabor Canción sobre el café

¿Qué significa degustar café? ¿cuáles son las ventajas de ello? Para los filósofos griegos, en particular para Aristóteles, los sentidos nos acercan a la virtud o al vicio. La vista y el olfato son los sentidos privilegiados para crear conocimiento, pero el gusto no es un sentido que conduzca a la filosofía, porque el gusto requiere el contacto directo entre sujeto y objeto y ya sabemos que la filosofía y, por ende, la ciencia, se fundan en la separación entre ambos. Por eso, el sentido predilecto, tanto de la ciencia como de la filosofía es la vista: el conocimiento se genera desde la separación.

Al gusto le dieron un lugar inferior, porque la mezcla entre el sujeto y lo que se bebe o se come no propicia conocimiento alguno, sino solamente una opinión subjetiva y, sobre todo, dispara el deseo de placer. Hegel, en la Estética, señala que el gusto está emparentado con el peligro pues lleva a percepciones placenteras, lo cual puede inducir al vicio.

Bueno, pero bebemos café y una gran cantidad de creaciones literarias, científicas, artísticas, se hicieron alrededor del aroma del café.

¿Por qué son tan importante los cafés como establecimientos? Porque fueron los primeros lugares públicos donde las personas se podían reunir. En diversas regiones del mundo los hombres se reunían en tabernas, en cantinas y, en México, en las pulquerías. Por eso, se puede decir que los cafés se convirtieron en los primeros lugares públicos donde las personas, entiéndase en ese momento, los hombres, se podían reunir para conversar.

Los cafés iniciaron en Europa como Coffe House, los cuales se convirtieron en centros de debate de diversas ideas, puesto que ahí se reunían los hombres de ciencias, de letras, de filosofía. En Londres se decía que por una taza de café podías escuchar disertaciones de ciencia, literatura, economía, sin necesidad de ir a la universidad.

Se trataba de locales que contaban con grandes mesas de madera, heredadas de las tabernas; en las paredes se colgaban folletos y periódicos, lo que permitía que la lectura se hiciera en voz alta, lo cual era algo usual en los cafés.

La primera cafetería de Londres, data de 1652. Ese espacio se consideraba de socialización; actualmente no se nos ocurre porque se prioriza el consumo individual. A esas primeras cafeterías acudían hombres letrados, académicos y hombres de negocios. Después fueron espacios donde acudían personas en general, solo por el gusto de tomar café o chocolate y pasteles.

En Alemania, en Bremen se abrió la primera Casa de café en 1673. También, las cafeterías de Alemania sirvieron de lugares para la exploración de las ideas. En este país, las casas de café fueron herederas de las tabernas por sus grandes tablones donde diversas personas se podían sentar. Todavía me tocó ver algunas cuando anduve por allá en la década de los 80’s del siglo pasado.

En París, la cafetería más antigua es Le Procope, fundada en 1686, ubicada en el Barrio Latino. Ahí se reunían Voltaire, Rousseau, Diderot y Napoleón. Se dice que en este café se fraguó la Revolución Francesa. Entonces, podemos decir que sin café no hubiera acontecido la revolución.

Actualmente, perviven cafés que tienen atracción para el turismo, por las personalidades que los frecuentaban. Por ejemplo, Sigmund Freud, en Viena, frecuentaba elCafé Landtmann, en el bulevar Ring de Viena, el cual era frecuentado también por el músico Gustav Mahler. También el Café Central que era un punto de encuentro de intelectuales. Alrededor de una taza de café surgieron las ideas sobre la mente moderna, la teoría de los sueños. Usted puede sentarse en una de sus mesas abiertas, todavía, al público.

En Praga, podemos sentarnos en el Café Arco a donde acudía Franz Kafka. También se encuentra el café Louvre, de Praga o el café Central. En estos tres cafés se pueden ver las huellas de la asiduidad de Albert Einstein, además de la de Kafka.

En América Latina, me sorprendí, cuando fui a Chile, encontrar los “cafés con piernas”, Se trata de cafeterías donde las meseras atienden en bikini. Quizá para nosotras puede ser familiar esas vestimentas cuando estamos en la playa, pero no es común en las ciudades. La explicación que nos dieron es que cuando se quiso introducir el consumo del café en Santiago de Chile, la gente prefería el te. Entonces el productor, determinó que las meseras atendieran en bikini como un atractivo para que fueran consumidores. Desde luego, se trataba de consumidores masculinos. Hoy son lugares de turismo, pero también siguen siendo lugares de reunión de la vida cotidiana.

En México, se tienen datos de las primeras cafeterías establecidas en 1790, durante la época colonial. Se trataba de un concepto de “lecherías” con café. Entre los más antiguos está el Café de Tacuba, en el Centro Histórico, donde la especialidad es café con leche con pan dulce, por cierto, servido en vaso. El Café Bar La Ópera, el cual era una pastelería francesa que abrió en 1876. Conserva un disparo de Francisco Villa en uno de los techos que puede ser contemplado después de que te cansas de caminar en el zócalo y sus alrededores. El Café La Habana fue fundado en 1950, en la colonia Juárez, también de la ciudad de México, al cual acudían Fidel Castro y el Che Guevara. Se dice que, en este café, ambos guerrilleros planearon la revolución cubana.

También algunos cafés se vuelven protagonistas de la literatura, como el Café La Habana en la novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaños, donde aparece con el nombre de cafetería Quito o en la novela Los bandidos de Río Frío de Manuel Payno donde el Café Manrique se convierte en un lugar de conspiración.

En Tepic, los cafés más importantes han sido Cafetería La Moderna, el Ritz y El Diligencias. Si no me equivoco, la Cafetería La Moderna fue el primer local que vendía café “de maquinita”, todo un acontecimiento en el pequeño Tepic de la década de los sesenta. Estaba ubicada por la calle Hidalgo entre la Avenida México y la Veracruz. En cafetería La Moderna se vendía café de grano y se tostaba al gusto del cliente. Además del café, ahí se ubicaba una caseta telefónica donde se podían pedir llamadas de larga distancia en una época donde el teléfono era una excepción.

Por su parte, la cafetería Ritz estaba ubicada en la esquina de calle Zapata y Avenida México, donde estaba la estación de autobuses de Ómnibus de México antes de que se concentraran las estaciones de diversas líneas en lo que hoy es la Central Camionera, en 1971. Con la desaparición de esa terminal, el Ritz se transformó en El Nuevo Ritz, ubicado a un costado del Jardín de Los Constituyentes. También ahí se tomaba café “de máquina”, lo cual era todo un acontecimiento. Se vendían periódicos locales y nacionales. Era un concepto de café con periódico.

El café Diligencias, inaugurado en pleno centro de la ciudad, en 1967, ha sido lugar de reunión de políticos y periodistas. Tradicionalmente se reunían abogados, periodistas, gente de la política. Desde luego, hombres.

Muy recientemente, las mujeres han sido consideradas clientes de los cafés.

Hoy se organizan cafés filosóficos, como una manera de acercar la filosofía a la gente común y corriente, reuniones que pretenden llevar la filosofía a la vida cotidiana. Qué diría Platón, qué pensaría Aristóteles de estos cafés filosóficos, donde la combinación del sabor del café con las conversaciones, produce conocimiento.

Se puede decir que, en Europa, las cafeterías fueron lugares para las conspiraciones, para las revoluciones. Aquí en Tepic, para las conversaciones.

El café arrebata a la sombra su aroma; a los árboles desprevenidos, roba los delirios. Tomemos café con las amigas, con las hermanas, con viejas amistades, para saborear todavía quienes somos.

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