Llegan mensajes a nuestro medio, no de uno o dos, sino decenas y decenas de lectores que por alguna de las muchas plataformas que tenemos, tienen a bien leernos, los mensajes son para quejarse de lo incómodo, lo difícil, y lo latoso es que alguien sin un motivo que sea realmente de emergencia para la sociedad, se atreva a interrumpir las vías de comunicación urbanas, sin un permiso previo, sin dejar vías alternas a los que requieren por necesidad utilizar las calles de Tepic, y sin mayores necesidades sociales, o colectivas, que haber sufrido la pérdida de un ser querido.
Para aterrizar esto lo diré con más claridad, nos llega una foto de una carpa en donde se efectuaba un velorio ubicado exactamente en donde estorbaba a todo mundo.
Nos dicen que la carpa que abarcaba toda la calle Morelos, literalmente de banqueta a banqueta, la pusieron como me comentan, en la calle Morelos, pero también obstruyendo a la calle Reforma, la calle principal de acceso a la colonia Lomas Altas.
El caos fue enorme, nos comentan, ningún vehículo podía pasar desde la calle Alaska, hasta la calle Flores Magón, porque sucede que en ese tramo, la calle Morelos, tiene pocas calles por donde se pueda evadir y volver a la misma, es decir y para los que me leen, los dolientes de alguien que nadie de los afectados por no poder transitar en sus vehículos, conoce obstruyeron dos importantes vías de acceso, sin importarles las prisas, los negocios, los trabajos y la urgencia de quienes tenían que circular por ahí porque era su calle de acceso.
Autobuses urbanos, combis, taxis, carros de reparto de bebidas y alimentos, aparte de las personas que como dije antes, por vivir en las inmediaciones de esta calle Morelos en la colonia el Rodeo, tienen que circular, todos, absolutamente todos tenían que hacer un largo retorno para reincorporarse a alguna calle que estaba de cuatro a cinco cuadras adelante.
La pregunta es: ¿la secretaria de movilidad, no podrá detener esta ofensiva falta de civilidad?
Mas tarde me enviaron la foto del enorme toldo y las sillas que estaban estorbando el pase de carros, rodando por el piso de la calle, ya que la lluvia de ayer por la tarde, arrastró todo el mobiliario incluyendo el toldo o la carpa, como usted quiera llamarle.
Y mire, por supuesto que acompañamos en su dolor a los dolientes de este ser humano que ya no podrán ver físicamente sus parientes, muy dolorosa es la pérdida de un ser querido, cualquiera que sea la circunstancia, eso no está en duda, me uno a la pena que embarga a los que perdieron a un familiar que a partir de hoy, ya no podrán saludar, platicar ni visitarlo, y seguramente la mayoría de la sociedad tiene ese respeto por el dolor ajeno, lo que si no se comprende, me dicen, es si esos familiares del fallecido, acompañan las necesidades de los vecinos y no vecinos que tienen que soportar que les bloqueen una o dos calles, como fue en este caso de la calle Morelos y Reforma, en la colonia el Rodeo, sin deberla ni temerla, es decir, cuando no tienen por qué darse cuenta, o incluso, no tienen por qué padecer que alguien que ni siquiera conocen, los ponga en aprietos de tiempo y espacio.
Seguramente es hora de que la Secretaría de Movilidad, bajo la responsabilidad de la joven Sistiel Buhaya, tome cartas en el asunto, y pida respeto para los ciudadanos que nada tienen qué ver con el dolor de una familia, que como les digo, se respeta y acompaña en su pesar.
Claro, el caso de la calle Morelos y Reforma, por el que me mandan las quejas, no es el primero de un hecho así, recuerdo que hace algunos años, me tocó ver un velorio en la calle Zapata, entre las calles León y Querétaro, en pleno centro de la ciudad de Tepic, claro aquí hay varias vías por las que se puede desviar el tráfico vehicular, aun así, era un tanto aberrante ver que los que iban al mercado Morelos, tenían que hacer un gran rodeo, y así todos los demás.
Como les contestó a mis amables lectores, todos tenemos derecho a manifestar nuestros sentimientos, pero por ejemplo una buena muestra de civilidad y de sentido común, podría ser el usar una media calle y dejar el paso de la otra media calle aunque no sea tan fluido, pero se evitarían esos retrasos de tiempo para quienes lo que menos les importa es que a alguien se le haya muerto un pariente cercano o lejano.
Sobre el vuelo del toldo y las sillas del velorio que me mencionan en la colonia el Rodeo, me dicen que los dolientes lo tomen como una señal de Dios, de que no le gusta que unos pocos se sientan dueños del espacio de muchos más.
Yo sólo puedo decir que los acompaño en su pesar, tanto de haber perdido a un familiar, como de haber perdido la buena voluntad de los que se sintieron molestados por algo que a ellos no les interesaba ni interesa, y por la pérdida del toldo y las sillas… hasta mañana







