La cifra de 36 mil asaltos a transportistas en México revela una crisis de inseguridad que desborda la vigilancia en las carreteras nacionales.
Según advirtió José de Jesús García Hernández, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), la recuperación de bienes es prácticamente inexistente y lamentó la muerte de conductores. “En muchos casos los choferes han sido privados de la vida y tampoco hay resultados”, sentenció el representante gremial ante la nula respuesta oficial.
Criminales que utilizan patrullas clonadas interceptan camiones en Veracruz, Puebla y Tlaxcala para robar carga y vehículos con total impunidad. El propietario da por perdida la inversión de forma automática ante las escasas posibilidades de éxito que ofrecen las autoridades en la localización de las unidades.
Dichas estadísticas de seguridad logística confirman que el Estado de México y Puebla concentran el 54 por ciento de la incidencia delictiva del país. La violencia en los atracos se ha convertido en el sello distintivo de las bandas que operan en estas zonas estratégicas.
Estas también figuran entre las demarcaciones con mayor número de casos: Guanajuato, Jalisco, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro, principalmente en corredores industriales. El riesgo se intensifica en las vías federales de alta circulación donde los grupos delictivos burlan los operativos de seguridad vigentes.
Urge una intervención contundente en los tramos México-Puebla-Veracruz y México-Querétaro, señalados actualmente como los puntos de mayor peligro para el autotransporte. “Estos tramos carreteros son rutas de riesgo y debemos de hacer algo al respecto, ya basta”, advirtió García Hernández ante la emergencia que vive el sector.







